lunes, 17 de noviembre de 2014

LA GUERRA CIVIL EN LOS TEBEOS

Los casi tres años que duró la Guerra Civil en nuestro país marcaron profundamente los siguientes setenta, y seguirán marcando nuestras vidas, indudablemente. Los ecos de aquel conflicto son el recordatorio de nuestras discrepancias actuales, precisamente ahora que sopesamos nuevamente el valor de aquel consenso adoptado para vivir democráticamente a cambio de sepultar parte de la memoria. Pero la memoria siempre aflora, y la Guerra Civil y sus secuelas nos han acompañado a lo largo de los últimos cincuenta años en todos los medios de comunicación, incluido el cómic.


El hispanista francés Michel Matly ha estudiado en profundidad los tebeos en los que se representa este conflicto y ha llegado a conclusiones interesantes sobre la abundancia o escasez de obras en torno al asunto, así como sobre el distinto tratamiento de ambos bandos en función del paso del tiempo.

Un artículo extraordinario, anticipo de una investigación mucho más ambiciosa, que nadie debe perderse:
EL COMIC ESPAÑOL Y LA GUERRA CIVIL: TRANSICIÓN Y PRIMERA DÉCADA DE DEMOCRACIA - 1976-1992

Tebeosfera. La memoria inagotable.

sábado, 8 de noviembre de 2014

VANGUARDIA Y COSTUMBRISMO EN EL HUMOR



La sátira gráfica no se mantuvo aparte del fenómeno de "las dos Españas", esa fractura que dividió al país en izquierda y derecha durante todo el siglo XX. La dualidad ideológica y el bipartidismo, tan diluidos hoy, tuvieron sus representantes en el humor dibujado sobre todo durante los años de guerra incivil. Tono lo fue perfectamente de la derecha ideológica. Martínez de León, del bando contrario. Ambos hicieron propaganda con sus viñetas y ambos siguieron produciendo humor en la España quebrada resultante. Cada uno, en su estilo, revolucionando estética y lenguaje. De ambos da semblanza el doctor Jorge Catalá en un documento rescatado como anexo a nuestro último número:


Tebeosfera. Rescates de vanguardia.

lunes, 27 de octubre de 2014

ORTEGO, POR ORCAJO


Presentamos hoy un exhaustivo trabajo de investigación realizado por José Orcajo sobre la figura de uno de los autores más destacados del siglo XIX, el caricaturista, ilustrador y pintor madrileño Francisco Ortego, que a pesar de todo hasta la fecha no contaba con estudios de peso.

Un ensayo que aporta además nuevos datos sobre la trayectoria de este autor pionero, replanteando algunas de las creencias dadas por ciertas, y descubriéndonos algunas facetas desconocidas hasta la fecha de este interesante artista.

FRANCISCO ORTEGO. NUEVOS DATOS SOBRE SU VIDA Y SU OBRA

Tebeosfera. Rescatando clásicos.

viernes, 3 de octubre de 2014

T12: DE FINALES Y COMIENZOS


Llegado el otoño, damos por concluido “T12”, el número 12 de la segunda época de la revista Tebeosfera, que durante nueve meses ha ofrecido a sus seguidores una cantidad importante de contenidos, como da buena fe nuestro sumario. Como adelantábamos en el editorial, este número ha sido lo que pretendía: variado y de transición, entre el monográfico dedicado al autor JAN y el próximo, en el que vamos a profundizar sobre lo producido en tierras americanas. A continuación repasamos lo que dio de sí este número.

Arrancamos en enero de 2014  con una portada dedicada al comic biográfico con un certero texto de Paco Martos titulado “Autobiografia enferma” sobre cómo plasman los historietistas la enfermedad, una reseña de Pablo Herranz del último y premiado trabajo de Sento, Médico novato, y un texto de Óscar Gual sobre la vida en viñetas de Miguel Gallardo.

En febrero, coincidiendo con el festival Carmona en Viñetas en el que tuvieron una especial implicación varios miembros de la Asociación Cultural Tebeosfera, publicamos un recorrido panorámico de Manuel Barrero sobre la historia del comic en Andalucía, al mismo tiempo que recuperamos la emotiva declaración de amor por los tebeos de José Maria Conget impartida a modo de conferencia en el Museo de Cádiz que llevó por título “Carpanta en el museo”. También rescatamos un texto de José Joaquín Rodríguez sobre un héroe andaluz: “Fermín Salvochea y el cantón gaditano“, y publicamos íntegro un tebeo de Rafa Marín y Ángel Olivera con la biografía de este personaje.
Marzo fue un mes muy especial, porque lanzamos el Informe Tebeosfera 2013, un ambicioso trabajo estadístico que repasaba pormenorizadamente la industria española del cómic durante el año 2013. Un estudio de este tipo no se había realizado jamás con tanto soporte de datos, y a pesar de sus defectos, estamos convencidos de que marca un camino a seguir en la forma de entender la deriva de nuestra estancada industria. El informe tuvo una considerable repercusión en los medios e instituciones, incluso en el extranjero, lo que nos anima a darle continuidad.

Ese mismo mes, dedicamos una portada al genial autor satírico Andrés Rábago, con un ensayo de Pablo García sobre su obra como OPS y El Roto en Hermano Lobo (que tuvo una segunda parte en septiembre, igualmente destacable por la profundidad de su análisis) y con una lúcida reseña de A cada uno lo suyo, del escritor y humorista Lombilla. Continuamos en esa vena satírica con dos ensayos sobre la revista satírica El Papus, a cargo de dos investigadoras de excepción: Marine Lopata que nos ayudó a entender su papel durante la transición, y María Iranzo Cabrera, que arrojó nueva luz e interesantes datos sobre su trayectoria. Todo un mes dedicado al humor inteligente.

Abril fue un mes de diversidad: Katia Almerini nos habló de Montserrat Clavé y su papel en el cómic de la transición, mientras que Yexus entrevistó a Ralf König, el rey alemán de la comedia. Un singular contraste, dado que el autor germano ha sido acusado en alguna ocasión de misoginia… Aclaramos que no fue buscado (al menos conscientemente).

En el mes de las lluvias hablamos también de obras teóricas. Eduardo Martínez-Pinna nos ofreció un detallado recorrido a la trayectoria de Sunday, revista dirigida en su día por Mariano Ayuso que fue testigo de una época. Por su parte, nuestro subdirector, Javier Alcázar, reseñó uno de los atractivos catálogos de las exposiciones del Casal Solleric de Palma (en esta ocasión el dedicado a Russ Heath). Nuestro nuevo redactor Héctor Tarancón, con ocasión de la celebración del 75º aniversario del Caballero Oscuro, debutó diseccionando el libro Batman en la periferia


En mayo, coincidiendo con la presentación en el Salón del cómic de Barcelona del libro Tebeos. Las revistas infantiles (primer número de la flamante nueva colección Memoria de la historieta, que se abre con una esplendorosa portada de Paco Roca), ofrecimos al respetable un aperitivo del lanzamiento, la introducción del libro, por Javier Alcázar, y en paralelo una investigación de Jordi Manzanares y Francisco Sanchez Obiol sobre la identidad de uno de los primeros historietistas vinculados a Dominguín, el que durante mucho tiempo fuese considerado el primer tebeo español. Un mes dedicado a recuperar la memoria de nuestros tebeos.

Sin bajar el ritmo, en junio iniciamos una serie de largos artículos sobre la historieta francobelga, abriendo con el extenso ensayo de Ángel Olivera titulado “Un narrador llamado Charlier”, que fue complementado con un repaso biográfico sobre la vida de uno de los más importantes guionistas galos de la historia, J. M. Charlier, escrito por otro nuevo redactor, Juan Agustí. La terna quedó completa con una corta pero atractiva entrevista a Corteggiani y Blanc-Dumont a cargo de Yexus.


A mediados de junio nos reclamó la actualidad: la abdicación del rey la retirada de una portada de la revista El Jueves en la que se satirizaba la entrega de la corona a Felipe VI nos decidió a centrarnos en la sátira monárquica durante unos días. Así, José Orcajo nos deleitó con dos interesantes textos sobre la prensa satírico-grafica en otras abdicaciones borbónicas, el primero sobre Isabel II  y el segundo sobre Alfonso XIII. Jordi Riera tradujo al castellano un artículo sobre la publicación catalana antimonárquica L’Esquella de la Torratxa, y también recuperamos dos textos de Manuel Barrero relacionados con el asunto, uno sobre la trayectoria de El Jueves y otro sobre la sátira monárquica en el siglo XX. El autor y director de Tebeosfera complementó esos dos trabajos con uno nuevo, sobre la deriva de la sátira gráfica en el siglo XXI, en el que prestaba especial atención a la autocensura puntual de RBA sobre El Jueves que finalmente provocó la salida de numerosos dibujantes de la revista para fundar otra publicación satírica: Orgullo y satisfacción.


En julio retomamos los contenidos interrumpidos, los dedicados al estudio de la bande dessinée. Lo hicimos con otro texto de Ángel Olivera sobre el tándem formado por Hermann y Greg. Juan Agustí realizó nuevos repasos biográficos a las trayectorias de ambos autores, Greg y Hermann
Jordi Canyissà nos regaló un interesante texto sobre la escasamente conocida e inconclusa aventura de Hergé y Greg Tintin y el termocero; Antonio Altarriba nos permitió reproducir uno de los ensayos del malogrado Tintín y el loto rosa sobre las máscaras del popular símbolo belga; y terminamos de revisitar la edad de oro de la línea clara con Blake y Mortimer gracias a Ángel Olivera, que contó de nuevo con el apoyo de Juan Agustí, autor de un texto biográfico sobre Edgar P. Jacobs.
Cuando más arreciaba el calor, inasequibles a las altas temperaturas, compusimos nuestra portada más internacional con tres interesantes trabajos: el excepcional ensayo largo de Ignacio Fernández Sarasola sobre los cómics y la delincuencia juvenil en EE UU durante la golden age, a lo que siguió un capítulo del apasionante libro sobre el cómic ruso Komiks de José Alaniz, que versa sobre los cómics autobiográficos de Nikolai Maslov, y puso la guinda un texto panorámico sobre el desconocido cómic griego, por Lida Tsene.
Tras el verano, emprendimos la recta final con una triple reseña de Manuel Barrero sobre tres tebeos biográficos (Pepe, de Carlos Giménez, La voz que no cesa, de Ramón Pereira y Boldú y El caso Maiakovski, de Laura), un apunte biográfico de J. M. Varona sobre el dibujante Zésar y Jordi Riera nos proporcionó dos interesantes textos sobre colaboradores de la inagotable Editorial Bruguera: una entrevista con Joan March y un texto sobre las peripecias profesionales de Antoni Bancells.


En definitiva, ha sido un número heterogéneo, con temáticas muy variadas, aunque sobre todo interesado por la sátira y por la historieta franco-belga, pero sin perder de vista el mercado español y los tebeos de toda la vida, como ejemplifica el lanzamiento del Informe Tebeosfera y de la nueva colección Memoria de la historieta. Pero esto no acaba aquí: no terminará el año sin otra edición electrónica de la revista Tebeosfera, y además con novedades impresas de ACyT Ediciones.  Y aférrense a sus sillas giratorias porque para el año que viene prometemos más y mejor.
 
Atentos a sus dispositivos digitales, que Tebeosfera sigue.

Tebeosfera. Suma y sigue.

jueves, 25 de septiembre de 2014

EL ROTO. LA GRIETA PARA COMPRENDER EL MUNDO



"En un mundo atestado de imágenes que deslumbran haciendo que la sociedad y la vida como espectáculo continúe, las viñetas de Rábago –así como las de otros artistas satíricos– aparecen como pequeñas interrupciones, como rotos que invitan a la reflexión, que nos advierten o insinúan que el emperador va desnudo."

Esta brillante frase está extraída de las conclusiones del segundo artículo que Pablo García ha publicado en Tebeosfera. Los dos trabajos de este investigador de la historia del arte sobre los aspectos plásticos y temáticos de la obra de Andrés Rábago constituyen, en su conjunto, la más atenta y perspicaz aproximación a la obra del sátiro conocido como El Roto.
Las viñetas de este "filósofo gráfico", ya desde sus primeros trabajos publicados en pleno franquismo, daban fe de que iba más allá del llamado humor gráfico. Su actitud satírica era y es pesimista con respecto al orden social (que en su obra queda "desdibujado") pero al mismo tiempo abre un canal que aumenta nuestra percepción de la sociedad contemporánea.
Como dice el autor de estos ensayos, Rábago abre un "roto", un resquicio en el tejido de lo irreal, por el cual se puede entender un poco mejor lo real.

RADIOGRAFÍAS DE UNA SOCIEDAD

Tebeosfera. Resquicios de realidad.

jueves, 18 de septiembre de 2014

BRUGUERA. TERCERA GENERACIÓN

Hubo una generación de dibujantes en la última etapa de Editorial Bruguera, que los aficionados conocen como "tercera generación", en la que surgieron algunos autores que refrescaron el panorama del cómic infantil en España.
Llegaron tarde, algunos procedentes de otras empresas que quisieron renovar el panorama tebeístico español, fundamentando sus trabajos en las excelentes series que se publicaban desde los años sesenta en las revistas Pilote y Spirou. Aportaron algunos personajes interesantes y luego, cuando Bruguera quebró, acabaron desperdigados por otros sellos y en otras tareas, como la pintura.
Testigo de aquel final de toda una época (y de una industria) fue Joan March, el padre de Tranqui y Tronco o del entrañable Mini-Rey. Le entrevistó Jordi Riera Pujal. 

JOAN MARCH, DIBUJANTE DE HISTORIETAS

Tebeosfera. Testigos del tebeo.

lunes, 15 de septiembre de 2014

TODO UN PROFESIONAL

A veces nos olvidamos que en una industria editorial, más allá de las estrellas y los famosos, existe todo un conglomerado de personas desconocidas para el gran público que hacen posible que todo siga funcionando. Nuestra depauperada historieta poco parece ya una "industria", pero hubo un tiempo en que proliferaban las publicaciones semanales, y las agencias de dibujantes no dejaban de recibir trabajo. Uno de esos artistas ajenos a la fama nos brinda hoy el relato de sus vivencias, desde sus inicios en Editorial Bruguera hasta su paso por diferentes agencias con proyección internacional. Nuestro colaborador Jordi Riera es quien hace posible que conozcamos más a fondo los entresijos de lo que fue nuestra historieta y a la persona que es Antoni Bancells.



Tebeosfera. Importantes aunque desconocidos.

lunes, 8 de septiembre de 2014

BIOGRAFÍAS EN SERIE


El cómic biográfico parece vivir una época dorada, a tenor de la cantidad creciente de títulos que aparecen desde hace algo más de una década (más de 700 títulos tenemos contabilizados en lo que va de siglo XXI en el Gran catálogo de la historieta). Como es natural, existen multitud de tratamientos y enfoques a la hora de exponer las vidas de los sujetos en cuestión.

Manuel Barrero reseña tres tebeos recientes que se acercan al relato biográfico de maneras muy distintas, con tres acercamientos diferentes sobre la vida y la obra de los personajes en los que se basan. Estas obras son: el cuarto número de Pepe, el último trabajo de Carlos Giménez sobre el historietista Pepe Gonzalez; La voz que no cesa de Ramón Pereira y Boldú que narra la vida del poeta Miguel Hernandez; y El caso Maiakovski de Laura, un trabajo que se acerca al universo del poeta y revolucionario ruso Vladímir Maiakovski.






La reseña, a golpe de ratón:
BIOGRAFÍAS EN/CON SECUENCIA

Tebeosfera. Reseñas en serie.

viernes, 5 de septiembre de 2014

EL CÓMIC QUE VINO DEL FRÍO

El cómic ruso es prácticamente desconocido fuera de sus fronteras. Sin contar con la obra del ucraniano Igor Baranko, autor de aquella recordada El emperador océano sobre una Rusia distópica, en España hemos podido disfrutar de muy pocos tebeos de autores rusos, apenas un par de obras propagandísticas editadas en Moscú en los años ochenta (Lenin y el estufista y Cien años de la tradición revolucionaria rusa) y algún intento de traspasar las fronteras rusas en los noventa como Aventuras del Capitán Donqui.

Los rusos han sido durante mucho tiempo los malos de muchos tebeos bélicos, de espías o de superhéroes, pero tampoco se han prodigado mucho las obras que tratan sobre la antigua Unión Soviética desde una óptica realista, histórica o biográfica, entre las que recordamos apenas un puñado: Partida de caza de Christin y Bilal, El Vals del Gulag de Lapiére y Rubén Pellejero, Íbicus de Rabaté, Lo que el viento trae de Jaime Martín, Laika de Nick Abadzis, División azul de Fran Jaraba, Cuánta tierra necesita un hombre de Miguel Ángel Díez, La guerra del profesor Bertenev de Alfonso Zapico o Chagall en Rusia de Sfar.

Mucho menos frecuentes son las obras que denuncian la situación de la Rusia contemporánea, como Chernóbil - La Zona de Francisco Sánchez y Natacha Bustos o los necesarios trabajos periodísticos de Igort Cuadernos ucranianos: Memorias de los tiempos de la URSS y Cuadernos Rusos: La olvidada guerra del Cáucaso.

Nikolai Maslov es la excepción: un autor autodidacta, alejado de los círculos comiqueros rusos con una obra muy personal de escasa difusión en Rusia, que sin embargo traspasó la estepa siberiana, consiguiendo publicar con cierta regularidad en Francia, algo que le granjeó no pocos enemigos en su país. En España pudimos disfrutar de uno de sus trabajos hace unos años: Los hijos de octubre, dentro de la colección Graphic Journal de Norma.

El profesor de la Universidad de Washington José Alaniz, especialista en cómic y en lenguas eslavas y autor del imprescindible libro Komiks: Comic Art in Russia, nos regala un interesante texto sobre Maslov, que profundiza en las razones del lento desarrollo de los cómics autobiográficos en la Rusia post-soviética:

AUTOBIOGRAFÍA EN LOS CÓMICS RUSOS POSTSOVIÉTICOS: EL CASO DE NIKOLAI MASLOV

Tebeosfera. Desde Rusia con tebeos.

lunes, 1 de septiembre de 2014

LA ODISEA DEL CÓMIC GRIEGO

El desarrollo del cómic en Grecia fue muy tardío respecto al de otros países europeos, con unos inicios a finales de los años cuarenta del siglo XX y una lenta progresión en las décadas siguientes hasta su eclosión hacia finales de los años setenta. Su auge perduró hasta el final de los noventa, en un periodo en el que los quioscos helenos se llenaron con todo tipo de publicaciones, mayoritariamente con material extranjero del Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Italia y España (que exportó con éxito personajes como Mortadelo y Filemón o El Capitán Trueno).



Durante el siglo XXI, a pesar de la profunda crisis económica que vivió (y vive aún) Grecia, que obligó a echar el cierre a las principales publicaciones periódicas, el medio sigue resistiendo, como demuestra la cantidad de eventos relacionados con el cómic que se desarrollan allí y el número de autores griegos que traspasa sus fronteras.

De todo eso nos habla Lida Tsene, miembro de COMICDOM, el colectivo dedicado a la divulgación de la historieta más activo en su país:

COMICS ODYSSEIA. PANORAMA DE LA HISTORIETA EN GRECIA

Tebeosfera. Tebeos por el mundo.

miércoles, 27 de agosto de 2014

LECTORES DELINCUENTES

Hoy en día es fácil encontrar en internet un texto que se refiera a la historieta; las recensiones, reseñas y opiniones abundan, sobre todo en aquellos temas más mediáticos. Es más difícil poder leer textos pensados, elaborados y que tengan cierta enjundia, que se detengan en la historia del medio o en la de sus creadores más allá del cariño del aficionado. Y lo que es excepcional es el hallazgo de ensayos fundamentales, hitos en la teoría del cómic que se convierten desde el momento de su publicación en referencia. Tenemos la suerte de publicar hoy uno de esos textos, un magnífico estudio que nos brinda Ignacio Fernández Sarasola, que ya nos impresionó con su artículo sobre el comunismo en los cómics, y que ahora nos asombra por su sapiencia y su capacidad de divulgación sobre un tema que mezcla la aspereza de la legislación con la pasión por la historieta y su relación con la sociedad en la que se desarrolla. Mucho se ha hablado del dichoso Comics Code, pero pocas veces se han analizado tan bien las circunstancias que condujeron al mismo.




(Y no se pierdan la espectacular edición que ha llevado a cabo nuestro coordinador editorial Félix López).

Tebeosfera. No hay más preguntas, señoría.

jueves, 7 de agosto de 2014

EL DESTINO DE JACOBS


Edgar P. Jacobs vivió media vida vapuleado por el destino. Habría podido ser Batman pero no encontró murciélagos en el estrecho y oscuro pozo en el que se cayó siendo un crío.
Quería ser piloto de aeronaves, pero se quedó en niño normal que iba a misa, admiraba el despegue de los aviones, jugaba en el barrio y adoraba las "ilustradas" (en francés, llamaban illustrées a todas las revistas con gran profusión de ilustraciones o historietas).
Su pasión por el bel canto se frustró. Debido a su humilde extracción tuvo que hacer un poco de todo para intentar ganarse la vida con el teatro y el canto. Pero la guerra no le permitió desarrollarse como artista sobre las tablas y acabó buscando una ocupación más modesta en las revistas de historietas que emergieron tras la contienda.
Al entrar en contacto con el cómic estadounidense y, luego, con Hergé, Jacobs cambió el rumbo de su destino, ese que siempre le había llevado por donde no quería ir.

Y entonces construyó historietas que eran como óperas. Cantó en viñetas.

Juan Agustí nos cuenta la vida de Jacobs en su artículo titulado:
LAS AMENAZAS CARTESIANAS DE EDGAR P. JACOBS

Tebeosfera. El destino de las viñetas.