viernes, 10 de marzo de 2006

Humoristas españoles antisemitas

Noticia publicada el día 9 por Periodistadigital.com:

Los viñetistas españoles han caído en el antisemitismo durante años

Sandra Remón (Periodista Digital).- “Terminada la llamada segunda Intifada, un grupo de periodistas y profesionales judíos de Madrid decidimos reunirnos para hacer balance del tratamiento de la prensa española al conflicto israelí-palestino, que había alcanzado cotas de violencia sin precedentes entre 2000-2004. Entre los recortes que traíamos para comentar y analizar abundaban las viñetas y caricaturas de las secciones de humor gráfico. En total reunimos 25 viñetas de claro contenido anti-judío. ¿Críticas a Israel o antisemitismo?”.

Así comienza un artículo de opinión del sociólogo Alejandro Baer, publicado este martes en el rotativo ABC, "No dibujarás...".

El humor gráfico sale de nuevo a colación.

"En los últimos años en las viñetas y caricaturas de la prensa española se ha pasado de difamar a los judíos sin pensar en la ofensa que este humor gráfico pueda provocar a las minorías religiosas, a tener un cuidado que roza la hipersensibilidad intercultural la sumisión a un dogma. Y no solo no se han tenido en cuenta los sentimientos de la minoría judía sino que se ha rozado el delito de la incitación al odio y la difamación con información injuriosa".

El autor del artículo de opinión “No dibujarás…”, Alejandro Baer, ha contado a PERIODISTA DIGITAL su visión sobre el modo en que los viñetistas españoles, que no se consideran antisemitas, han venido tratando en los últimos años a la comunidad judía. Según su opinión


"la percepción que los viñetistas españoles tienen del conflicto político entre israelíes y palestinos está mediatizada por un acervo judeófobo, y no han tenido en cuenta los sentimientos de la minoría judía a la que han alcanzado sus representaciones".

Alejandro Baer apunta en su artículo algunos de los ejemplos de las ilustraciones en los periódicos españoles:

"Bajo el manto de la condena a Israel, y con total independencia de su eventual pertinencia (es decir, la posible ilegitimidad o inmoralidad de las acciones puntuales que la motivaban), anidaba el fértil imaginario del antijudaísmo. Un niño palestino crucificado a una estrella de David (Ferreres, «El Periódico», 6 de octubre de 2000); un perro rabioso con la estrella de David, salivando y restañando los dientes (Gallego y Rey, «El Mundo», 5 de abril de 2002); Sharón representado como un cerdo con Kipá (solideo que no usa el ex primer ministro, sino los judíos religiosos) esvástica y enorme nariz aguileña (Ballesta, «Cambio 16», 4 de junio de 2001); referencias constantes al «Holocausto» palestino (Ventura, La Vanguardia, 25 de mayo de 2001, entre muchos otros). También burlas sobre el genocidio nazi, similares a las que en estos días publica un diario iraní. «Ya no le dejan a uno tiempo ni para reflexionar sobre el Holocausto» le dice un soldado israelí a otro mientras ambos apalean a un indefenso palestino postrado en el suelo (Caín, «La Razón» 13 de junio de 2001)".

Alejandro Baer ha llegado a esta conclusión después de una labor colectiva de documentación y análisis de una serie de viñetas recogidas por la asociación judía Guesher ( puente entre culturas) durante los últimos años.

El sociólogo de la comunicación, muestra en un libro lo hirientes que pueden llegar a ser estas viñetas que van mucho más allá de la crítica a las políticas del Estado de Israel o de sus respectivos gobiernos y aluden de forma despreciativa a "los judíos". Alejandro Baer es uno de los autores del libro “El estigma imborrable. Reflexiones sobre el nuevo antisemitismo”. En él aparecen las viñetas y su análisis que confirma la difamación a la que se han visto sometidos los judíos a través de las representaciones hechas sobre el judaísmo en la prensa española. En ellas los viejos estigmas y prejuicios antijudíos, como el crimen ritual, la acusación del deicidio, o la conspiración mundial, son proyectados sin complejos sobre el conflicto de Oriente Próximo. Igualmente, la recurrente comparación del holocausto judío con el holocausto palestino, que represtó Martín Morales en el rotativo que ha publicado este martes su artículo de opinión. Si bien es cierto que ninguno de los periódicos analizados se salva de haber difamado al judaísmo.

Después de la crisis internacional suscitada por las viñetas en las que Mahoma aparecía con una bomba por turbante, entre otras, los viñetistas parece que se han vuelto sensibles. El sociólogo de la comunicación, Alejandro Baer, piensa que

"es una hipocresía el hecho de que nos hayamos vuelto sensibles después de haber visto la reacción musulmana".

El artículo publicado por Alejandro Baer no pretende crear polémica, sólo pide que no se incite al odio ni se difame generalizando sobre los judíos o culquier otra minoría convertidos en un todo global, homogéneo y permanente.

En referencia a las caricaturas de Mahoma, apunta a que ningún dibujante se aventuró a dibujarlo

"el Judaísmo, es igual de iconoclasta que el Islamismo, y no representan a su dios. Sin embargo no es motivo de queja por parte de los judíos".

En referencia a la gravedad de las ilustraciones, Alejandro baer apunta que el problema


"reside menos en qué se representa, sino en el cómo y a quién se dirigen las ilustraciones, así como la potencial hostilidad o violencia hacia los representados que éstas pueden desencadenar".

Y aquí es donde entra en juego la libertad de expresión y la existencia de los límites éticos.

Y la libertad llega hasta la frontera de incitar al odio, que es lo que provocan las viñetas representadas sin tener en cuenta la ofensa provocada. El sociólogo afirma que los dibujantes juegan con una especie de carta blanca para la demagogia, porque les protege su condición de humoristas.

2 comentarios:

Jorge F. dijo...

¡¡¡Qué cara más dura que tienen esos sionistas!!!

Anónimo dijo...

Qué interesante que el único comentario sea ese. Es triste y dice mucho.