sábado, 1 de abril de 2006

In memoriam Mena



José Orcajo de Francisco, historietista y humorista gráfico, y además director de la publicación satírica El Cochinillo Feroz fue un buen amigo del dibujante Mena. A la muerte de su amigo publicó una reseña en ABC, el día 30, y este domingo publicará una columna en El Norte de Castilla, edición Segovia, que se acompaña con la caricatura que vemos a la izquierda, obra de Orcajo.

Nos ha dado permiso para reproducir su texto:


Ha muerto Mena.


Cándido se queda huérfano y no podrá soportar su soledad. Ha fallecido su padre artístico José Luis Martín Mena, el gran Mena, el máximo exponente del chiste mudo en España desde que lo empezara a practicar a inicios de los cincuenta en el mítico semanario de humor La Codorniz.

Quizás fuera este chiste que no necesita textos, así como la intemporaneidad de sus temas, lo que hicieron que el humor de Mena se extendiera primero por todos los periódicos y revistas españolas: Informaciones, Arriba, El Alcázar, Pueblo, Ya, Pepote, Humorismo Mundial, Can Can, Gaceta Ilustrada, La Actualidad Española, Blanco y Negro, ¡Hola!, Semana...y después por medio mundo, convirtiéndole en el humorista gráfico más universal que hemos tenido: Jours de France, Esquire, París Match, The New York Times, Penthouse... contaron en sus páginas con las viñetas de Mena.

Sus últimos trabajos en revistas humorísticas fueron para La Golondriz y el Virus Mutante, pero sobre todo, se volcó en El Cochinillo Feroz, la publicación satírica que unos cuantos locos editamos en Segovia y para la que creó expresamente la serie “Gastronomía a Mena” que escribió y dibujó hasta el último momento de su muerte. En su haber cuentan los libros EEnchufados y Oprimidos”, “El Matrimonio” y “Moderna Cartilla de Urbanidad”, y premios como el “Mingote”, el “Paleta Agromán” o el “Nacional de Periodismo”. Y tuvo la idea de instalar un museo dedicado a Dulcinea, en la manchega localidad de El Toboso, que por tal causa le nombró su hijo adoptivo.

Mena era ambidextro y, como los genios, no tenía edad; es su obra lo que les convierte en intemporales, y esta obra era, por encima de todo lo que se ha citado, “Cándido”, el famoso personaje que dibujó a diario en ABC desde los años setenta. Tres décadas largas contando sus aventuras. Tres pelos, tres viñetas, tres mil y pico sorpresivos gags.

Después de su primer paso por el quirófano en el verano pasado, Mena me contó que en previsión de que su estancia se pudiera prolongar más de la cuenta, había dibujado suficientes tiras de Cándido. “Algunas menos”, me dijo la segunda vez que salió del hospital, ”pues aunque me encuentro bien, me cuesta hacer el trabajo día a día”. Pero “Cándido”seguía fresco, ingenioso como en su primera aparición. Poco sabían Mena y Cándido que habría una tercera y definitiva recaída., ¡Hasta siempre, José Luis!, Adiós, Cándido.


José Orcajo