sábado, 8 de abril de 2006

Premio Nacional Cómic. Transcripción

Boletin Oficial del Congreso núm 167, 4 de abril de 2006.— Extracto de págs. 8347 a 8352:
"PROPOSICIONES NO DE LEY DEL GRUPO PARALAMENTARIO SOCIALISTA DEL CONGRESO, RELATIVA A LA CREACIÓN DE UNA NUEVA MODALIDAD DE PREMIO NACIONAL DEDICADO AL CÓMIC. (Número de expediente 162/000450.)

El señor PRESIDENTE: Punto III del orden del día: Proposición no de ley del Grupo Parlamentario Socialista del Congreso, relativa a la creación de una nueva modalidad de premio nacional dedicado al cómic. (Rumores.)
Señorías, les ruego diligencia si desean abandonar el hemiciclo porque el Pleno tiene que continuar. (Continúan los rumores.) Les ruego que guarden silencio.
Adelante, señora Chacón.
La señora CHACÓN I PIQUERAS: Gracias, señor presidente. Buenas tardes, amigos y amigas del cómic. Quiero que sepan que nos sentimos tan felices como ustedes porque, por primera vez, llegue al Pleno de esta Cámara el cómic. Porque, sí, señorías, mi intervención trata de historietas y quisiera comenzarla recordando a un gran dibujante de tiras cómicas que falleció hace solo unos días. Recordarán ustedes sus personajes tiernos y silenciosos, los de Luis Martín Mena, que desde hace muchos años nos han acompañado desde las páginas de prensa.
Esta proposición trata, en la medida de lo posible, de hacer algo de justicia a quienes, como él, nos hacen la vida un poco mejor con sus relatos dibujados.
Es muy probable que muchos de ustedes no sepan que pronto se cumple el 50º aniversario de la aparición del Capitán Trueno, nacido de la imaginación de Víctor Mora. Con este motivo, hace unos días, otro genial creador, Francisco Ibáñez, manifestaba algo que sin duda suscribirían muchas de SS.SS., pero sobre todo muchas generaciones: que el Capitán Trueno les había hecho pasar horas inolvidables. Como inolvidables son para muchos de nosotros Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, Tintín, Astérix, el Corto Maltés o, para los catalanes como yo, Enric Castells, u Os Bolechas, para los gallegos. Supongo que a muchas de SS.SS. les sucede lo que a mí, que ante este asunto no pueden sino evocar más que buenos momentos en los que los cómic, las historietas o los tebeos —como los quieran llamar— les han hecho reír, viajar a países remotos, participar en arriesgadas aventuras, o incluso perfeccionar idiomas.
Que el cómic o secuencia de viñetas con desarrollo narrativo, según la definición del Diccionario de la Real Academia, es un género popular, nadie puede negarlo.
Desde poco después de su nacimiento, hace ya más de un siglo, los lectores de diarios reclamaron las páginas ilustradas con las aventuras de sus personajes familiares; páginas que fueron creciendo en número y en importancia y acabaron ocupando suplementos enteros e incluso, más tarde, consiguieron autonomía y fueron publicadas en forma de libro. Contemporáneo del cine en su aparición y en su búsqueda del entretenimiento, el cómic alcanzó muy pronto el favor del público, aunque el reconocimiento de sus valores como medio expresivo no llegaría hasta mucho después. De hecho, aún hoy existen resistencias a dejar de considerarlo como una actividad creativa de rango menor y ello a pesar de que, desde hace varias décadas, teóricos de la comunicación e historiadores del arte vienen investigando sobre esta disciplina. Pero lo que está fuera de toda duda es que el cómic es una forma de expresión con rasgos y códigos propios, que se trata de un medio híbrido que combina recursos literarios y gráficos y que a lo largo de su siglo de vida ha ido burlando sus propios límites con una audacia que difícilmente encontraríamos en otros géneros. Es posiblemente esa frescura creativa y esa actitud irreverente ante las convenciones la que la ha hecho muy atractiva para muchos otros artistas. De hecho, señorías, una parte muy notable del cine actual no se entiende sin la influencia del cómic. Y no hablo de las películas de animación o de aquellas que trasladan a la pantalla aventuras de personajes que ya han sido dibujados. Les hablo de estructuras narrativas, de su capacidad para transmitir el ritmo de la vida contemporánea, del original empleo de recursos visuales o, incluso, de esa libertad absoluta con la que el cómic siempre ha interpretado la realidad y otros mundos. Del mismo modo, algunas manifestaciones de la cultura contemporánea, como el arte pop, son deudoras de la iconografía y los medios expresivos del cómic. Así la influencia que ejerció en grandes artistas como Andy Warhold, Roy Lichestein o nuestro Equipo Crónica, va más allá de la mera fascinación de éstos por una forma de cultura popular y no se explica si se ignoran otros motivos puramente plásticos.
Está también fuera de toda duda que las historietas, los cómics, señorías, constituyen —y hoy es más necesario que nunca— un mecanismo privilegiado de iniciación al hábito de leer. El contacto temprano con un artefacto formado por páginas de papel, la operación de descifrar una serie de códigos en silencio, suponen hoy un magnífico entrenamiento para la práctica de la lectura.
Pero cometeríamos un error si, para justificar la enorme trascendencia del cómic, necesitáramos incluirlo en los estrechos límites de lo que conocemos como alta cultura, negando así su carácter de medio de masas. Como en todos los géneros creativos, en el ámbito del cómic podemos encontrar productos de gran complejidad y relativamente minoritarios junto con otros de consumo más fácil y dirigidos a un público mucho más amplio.
En el mundo del cómic convive la sencilla tira cómica de los diarios con obras maestras de fuerte contenido político y merecedoras de un premio Pulitzer, como el célebre Maus de Art Spigelman. Pero estas diferencias nada tienen que ver con la calidad. Unos y otros forman parte de la cultura de nuestro tiempo, enriquecen nuestra sensibilidad y han creado un lenguaje universal comprensible en cualquier lugar del mundo. Precisamente por ello la proposición no de ley que propone mi grupo en este Pleno se propone paliar, siquiera en parte, la situación de injusto abandono que sufre el cómic, en gran parte motivada por una visión corta y posiblemente elitista de la cultura. Estoy convencida de que los poderes públicos tenemos la obligación de atender a todas las manifestaciones con espíritu abierto y sin prejuicios. Una actividad centenaria que interesa a millones de personas y que posee innegables cualidades culturales como es el cómic, no puede ser ignorada. Hablé del pasado, de la influencia en nuestras vidas de esos personajes dibujados y del talento de sus dibujantes: Cifré, Vázquez, Escobar, Francisco Ibáñez o Víctor Mora y otros más jóvenes como María Colino, Pere Joan, Max o Miguel Anxo Prado. De lo que no cabe duda es de que la excepcional tradición de creadores no se ha roto en este país y de que en la actualidad existe una magnífica nómina de dibujantes, guionistas, editoriales y, sobre todo, un público inmenso que demanda esas obras.
El establecimiento de un premio de carácter estatal para reconocer la excelencia en este mundo del cómic no debe ser una iniciativa aislada, sino que ha de integrarse en una serie de actuaciones en defensa de esta actividad creativa e industrial. Con este motivo solicito el apoyo a esta proposición no de ley del Grupo Socialista a la que incorporaremos la enmienda del Bloque Nacionalista Galego que estaba ya en el espíritu de esta norma respecto de la pluriculturalidad que merece también el cómic. Insisto en que continuaremos trabajando en el sentido de la enmienda de Esquerra Republicana para darle un impulso a este género cultural que vaya más allá de un premio. SS.SS. estarán de acuerdo conmigo en que en el frágil ecosistema de la cultura española que todos tenemos la obligación de preservar todas las especies son necesarias y, sin ninguna duda, esta también. Muchas gracias. (Aplausos.)
El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Chacón. Pasamos a la defensa de las enmiendas. Intervienen los grupos enmendantes por un turno de cinco minutos. En primer lugar, tiene la palabra el señor Rodríguez del Grupo Mixto.
El señor RODRÍGUEZ SÁNCHEZ: El Bloque Nacionalista Galego comparte el objetivo de esta proposición no de ley presentada por el Grupo Parlamentario Socialista. Queremos compartirlo desde la óptica de la pluriculturalidad y el plurilingüismo, desde la óptica de un país que cuenta con un humor gráfico o viñetas sueltas de gran importancia en su tradición histórica. Solo haría falta citar los nombres de Castelao, Maside, o Fernández Mazas para darnos cuenta de que esta tradición de humor gráfico juega un importante papel en la determinación de todos los artistas que posteriormente en Galicia han realizado cómics, es decir, historietas o bandas diseñadas en series o secuencias de viñetas que cuentan una historia.
Un género de un gran nivel y proyección internacional en el caso de Galicia, desgraciadamente condicionado por el hecho de que todos los gallegos y gallegas, no solamente en sus actividades económicas sino también artísticas, tienen que acudir a la emigración para hacerse con un espacio en todos los mundos, sean culturales, artísticos o económicos. Para que se den cuenta de la importancia que para Galicia tiene este género, voy a darles tres últimos datos: el BD Banda fue nombrado en los premios del salón internacional que se celebró recientemente en Barcelona; Xaquín Marín, un gran notario del humor de la prensa gallega, fue celebrado como tal por la Universitat d’Alacant; Miguel Anxo Prado fue el primero en recurrir a una animación de audios con gran éxito e impacto de carácter internacional.
Desde hace años en Galicia tiene su actividad un hombre como Pepe Carreiro, que no solamente elaboró revistas llenas de cómic, como el Bule-bule, sino también la historia de Os Bolechas, a la que hizo referencia la portavoz del Grupo Parlamentario Socialista Carme Chacón. (El señor vicepresidente, Gil Lázaro, ocupa la Presidencia.) No nos debe de extrañar que este noveno arte cuente en Galicia con una asociación galega propia de profesionales de la ilustración, lo cual contrasta poderosamente con su falta de capacidad para editar en Galicia, teniendo que acudir a recursos como la autoedición y la emigración.
Nuestra propuesta va destinada a que dentro de esa consideración estatal del problema se tenga en cuenta que en Galicia como en Cataluña, Euskadi y seguramente también en otros territorios del Estado español con lengua y cultura propia, se ha hecho un gran esfuerzo a partir de la iniciativa social para que este arte contase con factores de exposición al público y con promoción.
En el caso de Galicia es notoria la importancia de certámenes expositivos como las viñetas: Desde o Atlántico, que se celebra en A Coruña desde el año 1998, con una asistencia en el último año de 70.000 visitantes; hasta las jornadas de Banda Deseñada, de Ourense, nacidas en 1989, gracias a las cuales se pueden promocionar los artistas genuinamente gallegos en contacto con todo lo que se produce en Portugal, etcétera. También tenemos que tener presente el impulso de las administraciones públicas. La Dirección Xeral de Xuventudes promueve un concurso galego de banda diseñada y últimamente en más de 56 ayuntamientos hay una especie de semana de banda diseñada que va progresivamente alcanzando toda la diversidad territorial del país con participación desde la base y desde los dinamizadores culturales de estos ayuntamientos.
Nuestra enmienda, que celebramos que haya sido aceptada, pretende impulsar y reivindicar la banda de diseño como un mundo narrativo artístico, con características literarias y de gran dignidad; que puedan recibirse ayudas para autores y editores; que se promueva en todas las bibliotecas públicas, con su diversidad cultural y lingüística, y en los centros escolares este género de tan gran importancia desde el punto de vista informativo, didáctico y artístico; y, en todo caso, que quede claro que el mundo de las viñetas, del cómic, es universal pero perfectamente adherido a la práctica cultural propia, donde quedó demostrado que los artistas de todos los países hicieron las mejores contribuciones. Muchas gracias.
El señor VICEPRESIDENTE (Gil Lázaro): Muchas gracias, señor Rodríguez. Para la defensa de su enmienda, en nombre del Grupo Parlamentario de Esquerra Republicana tiene la palabra el señor Tardá.
El señor TARDÁ I COMA: Señor presidente, señorías, quién no conoce a don Quijote y Sancho Panza, a Tirant y Carmesina, a la Colometa y al Quim de La Plaça del Diamant. Son personajes literarios que han trascendido de las hojas de los libros para formar parte de nuestra cultura más cercana. Y quién no conoce a Mortadelo y Filemón, a Astérix, a Makoki o a Charlie Brown. Son personajes de ficción que han trascendido igualmente las hojas de los cómic para formar parte de nuestra cultura. Con estos nombres hemos pretendido solamente visualizar la relevancia que el cómic y sus personajes han tenido en nuestra sociedad y que, a nivel de conocimiento popular, están a la altura de personajes de la creación literaria. A pesar de algunos certámenes como el Salón Internacional del Cómic de Barcelona, que cumple 25 años en 2006, el Salón del Manga, que cumple doce ediciones, o el concurso del premio literario Ciutat de Cornellá, mi ciudad, que homenajea cada año al premio Ivà; como decía, a pesar de estas iniciativas el cómic no ha tenido todavía el reconocimiento público que se corresponde con su importancia. Cuando se cumple el centenario del cómic como tal, va siendo hora de corregir esta apatía histórica. Las enmiendas que hemos presentado pretenden reconocer el valor del cómic y dar un impulso a su labor. Una de ellas, referida al premio que se pretende crear, va encaminada a definir dicho premio. Nuestro grupo parlamentario considera que debe reconocer las diferentes tipologías de cómic que se desarrollan actualmente. De la misma manera que los premios literarios distinguen entre cuentos, novela o poesía, por poner un ejemplo, consideramos que el premio del cómic debería distinguir entre cómic infantil, humor, sátira, novela gráfica, etcétera. De la misma manera que los premios cinematográficos valoran diferentes facetas profesionales y artísticas, los premios del cómic deberían tener un reconocimiento similar. Asimismo establecemos que el premio reconozca la pluralidad lingüística del Estado español. No en vano uno de los proyectos pioneros del cómic en el Estado es el Patufet, publicado en 1904 y escrito en lengua catalana.
Otra de las enmiendas pretende que el premio persiga la promoción de las diferentes tipologías de cómic, así como su difusión para su conocimiento general y el impulso a la publicación. Dos de las enmiendas van en este sentido: una pretende impulsar la incorporación del cómic a todos los niveles de la enseñanza reglada y, otra, impulsar la presencia del cómic en las bibliotecas públicas de competencia estatal. Cuando hablamos de la incorporación del cómic en la enseñanza reglada no estamos definiendo ni cómo ni dónde, pero consideramos que es importante que tenga una determinada presencia.
Las medidas propuestas y analizadas hasta ahora son de promoción del cómic, impulsando su conocimiento y difusión, pero para complementar esas medidas es necesario estudiar la evolución de la industria del cómic y ver cómo puede revitalizarse. Debe preocuparnos que solo alrededor del 10 por ciento de los cómics publicados en el Estado español sea de producción propia, mientras que las industrias japonesa y norteamericana copan el 75 por ciento del mercado. Y debe preocuparnos porque no es básicamente una cuestión de calidad. Ante este fenómeno, debemos tomar partido para potenciar la industria autóctona y en este caso la del cómic. Urge, pues, la necesidad de elaborar un libro blanco del cómic, de forma consensuada con todos los ámbitos profesionales del sector y con las comunidades autónomas para analizar la industria del cómic, volumen de negocio, profesionales, problemáticas relacionadas con la profesión, librerías especializadas, canales de venta, presencia en las bibliotecas, hábitos de lectura, etcétera, de donde debe derivarse la necesidad de estudiar los retos, necesidades presentes y futuras, conteniendo una serie de medidas políticas a adoptar para su impulso. Quiero subrayar que no solo se trata de una cuestión de impulso político. La industria debe reflexionar también en profundidad para modernizarse y adaptarse a los cambios sociales y comerciales acaecidos.
Voy terminando porque el tiempo se agota. Pretendemos subrayar el ámbito cultural, porque a menudo se considera al cómic —y otros compañeros lo han mencionado— como una subcultura dirigida al público infantil y juvenil, cuando es un arte que se basa en la narrativa secuencial, donde dibujo y texto literario explican una historia. Por todo ello, consideramos muy interesante la iniciativa del Grupo Socialista, presentada por la diputada señora Chacón. La enmienda sobre el plurilingüismo que han aceptado al Bloque Nacionalista Galego coincide con la nuestra y vamos a retirar las otras en respuesta a la oferta de la diputada Chacón de traer a la Cámara iniciativa parlamentaria que recoja el contenido de nuestras enmiendas. Muchas gracias.
El señor VICEPRESIDENTE (Gil Lázaro): Muchas gracias, señor Tardà. Pasamos al turno de fijación de posiciones. En primer lugar, en nombre del Grupo Parlamentario de Coalición Canaria-Nueva Canarias tiene la palabra el señor Mardones.
El señor MARDONES SEVILLA: Muchas gracias, señor presidente. Mi grupo va a votar favorablemente esta iniciativa del Grupo Parlamentario Socialista que la diputada doña Carme Chacón nos ha presentado. En la Comunidad Autónoma de Canarias, las historietas cómicas, las tiras, en los medios informativos, en la prensa escrita, son una constante en estos momentos. Es más, en la circunscripción a la que represento, Santa Cruz de Tenerife, se viene celebrando anualmente un salón internacional del cómic, que es de los más antiguos de España. El año pasado se celebró la 12º edición, bajo el patrocinio del ayuntamiento y con el soporte de un periódico tradicional allí, el más antiguo en registros de cabecera de Canarias, el Diario de Avisos, y una persona me ha hecho llegar su impulso para defender esta iniciativa; es quien se encarga de la exclusiva semanal de un análisis del cómic y de los autores y artistas que en España realizan este diseño de viñetas, de tiras, de cómic, de historietas, como lo queramos llamar y con los significados que esto tenga. No se trata solo de reflejar un aspecto crítico de las circunstancias del momento, como ocurre con una simple viñeta aislada que aparezca en un medio informativo, sino de recoger también los rasgos etnográficos, los rasgos culturales y las señas de identidad que tiene cada pueblo y que representa el cómic de una manera desenfadada y cordial, haciendo llegar algo que no molesta sino que produce una identificación y una satisfacción. Nosotros nos congratulamos de esta sencilla y limpia iniciativa, sobre todo porque estoy reflejando lo que en Santa Cruz de Tenerife nos ha permitido que ya vayamos, como he dicho, por la 12º edición del salón internacional del cómic, con reconocimiento a todos los artistas españoles. Interpreto que la iniciativa del Grupo Parlamentario Socialista, que nos ha presentado muy acertadamente la señora Chacón, se refiere a un premio nacional. En las comunidades autónomas, por lo menos en Canarias, también se dan premios por las corporaciones locales o por otras instituciones. Con esta iniciativa tendríamos cubierta la gama de un premio nacional, que es el que se insta a que dé el Gobierno, a través del Ministerio de Cultura. Como se ha dicho, tanto en Cataluña como en Canarias o en Galicia parece que ya tiene verdaderamente valor patrimonial. Muchas gracias.
El señor VICEPRESIDENTE (Gil Lázaro): Muchas gracias, señor Mardones. Para fijar su posición en nombre del Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV), señor Esteban. (Pausa.) En ese caso, por el Grupo Parlamentario Catalán (Convergència i Unió), señor Vilajoana.
El señor VILAJOANA ROVIRA: Muchas gracias, señor presidente. Como no podía ser de otra manera, el Grupo Parlamentario Catalán (Convergència i Unió) apoyará claramente esta proposición no de ley presentada por el Grupo Socialista y concretamente por la diputada Carme Chacón. Como se ha dicho —y no me gustaría reiterar conceptos—, el cómic está a caballo entre el arte y la literatura y a veces es lo mejor de estos dos mundos.
También se ha dicho que tiene una larga tradición; hay grandes creadores y grandes personajes que forman parte del imaginario colectivo de miles de ciudadanos de este país. En Cataluña hay grandes creadores, tanto en el terreno de los guiones como en el del arte. Hay personajes que se han convertido en simbólicos. Con los personajes creados en el mundo del cómic hemos conseguido una gran repercusión. Por ejemplo, hay una figura, que empezó con un diseño y de la que se hizo una serie de dibujos animados, Las tres mellizas, que es conocida en los cinco continentes y en más de 40 países.
Eso indica la importancia que tiene este aspecto. Queremos asimismo potenciar las tiras cómicas que nos acompañan en la prensa diaria, reflejando la realidad cotidiana política, social, etcétera.
Por estos motivos nos parece que esta proposición no de ley es una magnífica iniciativa y también consideramos que son muy positivos dos elementos que se han debatido esta tarde. En primer lugar, la enmienda del Bloque Nacionalista Galego, aceptada por la señora Chacón, en el sentido de que en este premio nacional se refleje la pluriculturalidad y el plurilingüismo del mundo del cómic en el Estado español; queremos que se refleje la cultura, el arte y la literatura, que nacen del conjunto de las comunidades de este país. También valoramos las iniciativas de Esquerra Republicana, para que no nos quedemos en este premio, sino que vayamos a una potenciación clara de un medio de expresión, de comunicación y de creación, que tiene en este país una gran repercusión, que genera imágenes de una gran potencia y que crea símbolos de una gran fuerza. Por eso es importante potenciar este aspecto.
Se han dado muchos ejemplos positivos alrededor del mundo del cómic. Me gustaría añadir uno, que es la biblioteca Tecla Sala, en Hospitalet —una biblioteca muy importante—, que ha dedicado toda una sección al mundo del cómic, lo cual demuestra hasta qué punto el cómic se relaciona con el mundo del arte y con la literatura.
Tiene nuestro apoyo y nos parece que sería muy positivo que de estas enmiendas de Esquerra Republicana saliera una iniciativa parlamentaria, que este grupo apoyaría y estaría dispuesto a firmar conjuntamente, para que de la proposición no de ley que ha presentado la señora Chacón surjan iniciativas que potencien un mundo en el que creemos y que sabemos que es positivo apoyarlo y potenciarlo en el futuro. Muchas gracias.
El señor VICEPRESIDENTE (Gil Lázaro): Muchas gracias, señor Vilajoana. Finalmente, en nombre del Grupo Parlamentario Popular tiene la palabra el señor Lassalle.
El señor LASSALLE RUIZ: Gracias, señor presidente. Señoras y señores diputados, hoy estamos de enhorabuena. Debemos felicitarnos por esta proposición no de ley del Grupo Socialista en la que concurren varias razones que quiero señalar. En primer lugar, se reconoce oficialmente algo que es fundamental, y se señala en su exposición de motivos, que es que estamos ante un producto cultural que genera la modernidad industrial del siglo XX, casi me atrevería a decir la posmodernidad. Como decía Gramsci, es cierto que tenemos que hacer permanentes inventarios de los iconos y los símbolos en torno a los cuales articulamos nuestra memoria, también nuestra memoria individual. El cómic, para muchos que somos aficionados a él, es un elemento simbólico, sin el cual no podríamos entender nuestra vertebración personal. Se han citado —lo ha hecho antes Carme Chacón— la figura de Tintín, del Corto Maltés, de Mortadelo y Filemón, de Astérix. Todas estas figuras son fundamentales para aquellos que amamos intensamente el cómic. Y es grato ver cómo estas figuras tienen un reconocimiento oficial a través de este premio. En segundo lugar, el cómic, como producto cultural de la modernidad industrial, es un producto con utilidades industriales y con utilidades económicas. Evidentemente, el sector del cómic, a pesar de los picos que ha experimentado en los últimos años, es un factor de rentabilidad económica que tiene que ser estimulado y este premio puede contribuir a un estímulo económico y profesional en determinados ámbitos del cómic a los que luego me referiré.
Otra de las razones, la tercera, que es importante señalar —y Carme Chacón lo sabe perfectamente— y que es de justicia que conste en el «Diario de Sesiones» es que esta es la continuidad del proceso de reconocimiento oficial iniciado con los gobiernos del Partido Popular. Ha habido una omisión, que sé que Carme Chacón no ha querido plantearse, y que yo quiero salvar. Cuando Pilar del Castillo fue ministra y con Luis Alberto de Cuenca como secretario de Estado de Cultura se modificó el Real Decreto 3379/1978, de 29 de diciembre, sobre la medalla de Bellas Artes, incorporándose la modalidad de cómic en general. Gracias a ello, personas como Miguel Quesada, Antonio Mingote, Carlos Giménez o el propio Francisco Ibáñez, obtuvieron el reconocimiento oficial durante los años 2001, 2002, 2003 y 2004. Hay una continuidad en el reconocimiento oficial y es bueno que conste en el «Diario de Sesiones». No me resisto a plantearme dos reflexiones de análisis global. La primera es de carácter técnico-legislativo, que hasta cierto punto ya ha explicado Carme Chacón, con un cierto gesto de reflexión. Es la siguiente: en la proposición no de ley se señala expresamente lo siguiente: El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a que a través del Ministerio de Cultura establezca un premio dedicado al cómic. Un premio dedicado al cómic, sin ninguna especificación. Y en la especificación de la iniciativa parlamentaria se habla de premio nacional. Evidentemente, como la señora Chacón está al lado de don Alfredo Pérez Rubalcaba, que la semana pasada nos dio una clara lección de que no existe dentro de los preámbulos de los estatutos y de los textos legales ninguna validez normativa, entendemos que es evidentemente al premio nacional español, del Estado español, al que aquí nos estamos refiriendo. Lo digo porque en Cataluña hay una comunidad muy importante de personas vinculadas al mundo del cómic que a lo mejor, en una cierta interpretación y en una reflexión jurídicopolítica que no quiero plantear ahora, pudieran quedar huérfanos emocionalmente del reconocimiento que se quiere.
Finalmente quiero señalar una última indicación y es la siguiente —y lo hago también con lirio blanco—: estamos hablando mucho de la pluralidad, pero a lo mejor tendríamos que hablar de la pluralidad del mundo del cómic. Ojo que en la definición del concepto de cómic tendremos que hablar del dibujante, del rotulista, del guionista, del colorista y de los ilustradores. El concepto de cómic es poliédrico, no nos decantemos por otros ámbitos de poliedro; el poliedro más importante es el de los profesionales y merece tener un reconocimiento.
Lo que juega fundamentalmente es una sensibilidad trasversal, que va más allá de cualquier diferencia política. Aquí Carme Chacón retoma la tendencia que se planteaba en los gobiernos del Partido Popular y que desgraciadamente nuestra ministra de Cultura, Carmen Calvo, obvió con la concesión de la medalla de Bellas Artes al cómic, que en los años 2005 y 2006 no ha tenido reconocimiento. Gracias al Grupo Socialista se retoma una iniciativa de reconocimiento oficial que planteó el Partido Popular y afortunadamente salvamos el vacío de reconocimiento oficial que nuestra ministra Carmen Calvo no ha tenido hasta ahora. Muchas gracias. (Aplausos.)
El señor VICEPRESIDENTE (Gil Lázaro): Muchas gracias, señor Lassalle. Señora Chacón, la Presidencia entiende que el resultado del debate ha sido muy claro. No obstante, a efectos de síntesis.
La señora CHACÓN I PIQUERAS: Se acepta la enmienda del Grupo Mixto, en particular la del Bloque Nacionalista Galego, y he invitado al resto de los grupos a suscribir conjuntamente una iniciativa de impulso al cómic en este país.
El señor VICEPRESIDENTE (Gil Lázaro): Muchas gracias, señora Chacón. Y el Grupo Parlamentario de Esquerra Republicana retira sus enmiendas como consecuencia de su incorporación.
(Asentimiento.) Gracias, señor Tardá."
Informó: Armengol