martes, 15 de septiembre de 2009

SAVAGE DRAGON, ARCHIVOS

La casa editorial Image lanzó al personaje y las series de Savage Dragon como una creación del joven Erik Larsen que parecía un calco de muchos otros personajes musculados y especializados en bofetones.
No era así. Aquella obra, si bien pecaba de los mismos tics que muchos otros cómics de supertiarrones, tenía los suficientes atractivos como para hacerla una serie interesante: ritmo, desparpajo, acción, un dibujo atractivo, sinceridad, cierta crítica velada hacia los sellos competidores, desinhibición...

Nuestro colaborador Antonio Santos, con su habitual tono (sincero, desinhibido, crítico, con desparpajo...), reseña en profundidad esta obra que ha rescatado la editorial Dolmen recientemente.

Tebeosfera. Reseñas salvajes.