jueves, 25 de febrero de 2010

AÑOS SETENTA, EL HORROR SE IMPONE


Las historietas de Warren inundaron el cambiante mercado español de los 1970, primero en la revista pionera Dossier Negro y después en el resto de cabeceras de IMDE: Vampus, Rufus y Vampirella, cuyas fichas completas dimos a conocer hace algunos días. Inmediatamente surgieron los imitadores, publicaciones que intentaban asimilar el aspecto de los exitosos magacines en blanco y negro pero que solo se quedaron en la superficie, sin brindar una calidad apreciable en sus argumentos ni en sus dibujos. Las páginas de los tebeos españoles se llenaron de psicópatas, monstruos, remedos de Drácula, espectros, seres del más allá, zombies, dispuestos a sembrar el pánico y el horror doquiera que apareciesen. Manuel Barrero ha documentado aquel proceso, el de la popularización del terror gráfico en historieta (y que formó parte de la expansión del horror en los media), demostrando una vez más la importancia de la situación sociocultural del entorno en el desarrollo de las publicaciones, de cómo los formatos y los contenidos se ven influenciados por factores externos a los creadores como la censura o las modas imperantes. La historieta en general se ha documentado poco, en España el estudio ha sido mínimo, las principales revistas de horror apenas se han mencionado, pero los títulos menores que se repasan en el artículo nunca han visto su trayectoria tan minuciosamente analizada hasta ahora. Un texto certero, y primorosamente editado. El suspense, el escalofrío, el shock del horror en viñetas de la década del cambio, a solo un clic.


TEBEOS DE HORROR ESPAÑOLES EN LOS SETENTA


Tebeosfera. Adentrándonos en terrenos inexplorados.