sábado, 20 de marzo de 2010

EL HORROR QUE LLEGÓ DE FILIPINAS



En los sesenta se reactivó el interés por el horror en los EE UU, y en los primeros setenta se redefinió su aspecto con la participación de autores extranjeros procedentes de partes muy alejadas del mundo: España, por un lado, y Filipinas, por el otro.
Los autores filipinos, eficientes, rápidos, se adaptaban a cualquier lápiz de cualquier dibujante y aportaban una atmósfera densa y un aire nuevo con sus tintas o con sus composiciones cuando eran ellos mismos los dibujantes. Los comic books de horror de DC se llenaron de firmas filipinas: N. Redondo, J. Santos, G. Talaoc, R. Yandoc, E. Chan y, sobre todo, Alfredo Alcalá, un dibujante con un estilo "clásico" capaz de dar forma muy acertadamente a las historietas convencionales de títulos como House of Mystery, House of Secrets, Ghosts, Forbidden Tales of Dark Mansion, Secrets of Sinister House, Weird War Tales, Weird Mystery Tales, The Witching Hour, etc.
Pero hubo un filipino que destacó por encima de todos, Alex Niño, un autor sin molde, que burlaba las convenciones y que confería a los sencillos guiones de horror de estos cómics un atractivo singular.
Hoy, el editor Antonio Moreno se ha preocupado de construir su ficha para Tebeosfera.

ALEX NIÑO.


Tebeosfera. Destacando por su singularidad.