martes, 9 de marzo de 2010

MÁS TERRORES DE LOS SETENTA

Comentábamos hace unos días las publicaciones que el sello Vilmar publicó como claro exponente de explotación de un género que hacía furor en España en la década de 1970, y no sólamente en el cómic sino en cualquier medio de entretenimiento. Pero no fueron las únicas. Varios títulos intentaron imitar el éxito (sobre todo) y las características (los que pudieron) de las versiones hispanas de las revistas de Warren. Los quioscos se llenaron de publicaciones con portadas llamativas por su mayor contenido grotesco y sus mujeres, que tenían dos opciones, aparecer aterradas o posar sugerentemente malignas, con páginas y páginas de monstruos, asesinatos y sangre derramada.

De ese estilo eran los tebeos de Ursus, editorial asimilada al rescate y reedición de clásicos de la historieta española y de material de agencia, que probó suerte con TERROR GRÁFICO y MACABRO, que tuvieron entre sus páginas a autores como unos primerizos Ricard Castells y Martín Sauri, y con cubiertas ilustradas por un Maroto estajanovista. Ursus pretendió explotar el éxito italiano DIABOLIK con la traslación de sus aventuras al mercado español. Otros sellos tomaron la iniciativa, con efímeras colecciones como la que lanzó Petronio, ZOMBIE, o la que puso en circulación Ediciones Actuales, HORROR, en las que participaron algunos de los autores mencionados. TAROT, del pequeño sello Andina llevó portadas de Prieto Muriana y colaboraciones de Fernando Fernández o Vicente Alcázar. Y la curiosa edición de SOS, en tanto en cuanto se trataba de un intento de actualización de una editorial clásica como Valenciana,
que llegó a tener tres versiones (las dos últimas ya en los años ochenta), con autores de la casa como Cerdán, Edgar, Vicente Vañó o Federico Amorós que hacían lo que podían.

En estas fichas han trabajado como posesos nuestros queridos tebeditores, Ricard Sitjá, Adolfo Gracia, Manuel Díaz Bejarano, Alejandro Capelo, Dionisio Platel, Andrés Álvarez Pérez, Eduardo Urrutia e Iván Olmedo. Como posesos, pero no sin conocimiento.

(Y añadimos al lote la ficha de la ignota Psico, de Plan, primera en intentar acaparar público tras Dossier Negro)


Tebeosfera. Horrores nos cuesta completar los datos.