jueves, 13 de mayo de 2010

EL RESCATE DEL HORROR

El horror se mantuvo en un impass durante los noventa, y en los cómics se fue reactivando paulatinamente con la reincorporación de los mitos clásicos del miedo a los cómics de superhéroes (con más carga de ansiedad y agresividad), con los nuevos panteones infernales transitados por chicas neumáticas (ayer las repasábamos) y dioses somnolientos o ecologistas extraídos del pasado. También hubo una fuerza que reactivó el género: las revisitaciones cinematográficas. En el cine se plantearon sofisticadas nuevas miradas sobre el mito del vampiro, del monstruo creado por el hombre y del extranjero letal, que no tardaron en obtener adaptación al cómic.

ARACNOFOBIA (PRIMAVERA, 1991)
ALIEN3 (ZINCO, 1992)
(a estos los hemos citado ya en nuestro blog, hoy recordamos esta adaptación cinematográfica)
DRACULA (Z, 1995)
FRANKENSTEIN (Z, 1995)

En conexión con los monstruos clásicos, en España algunos editores y autores jóvenes también quisieron recordar el vampirismo y lo hicieron acudiendo a sus raíces (CARMILLA. NUESTRA SEÑORA DE LOS VAMPIROS, un tebeo que contó con guión de Roy Thomas) o trayéndolos a nuestro tiempo, como ocurría en la saga publicada en la línea Laberinto: El baile del vampiro:


Era la antesala de una nueva era dorada para los chupasangres, que no tardaría en llegar.

Catalogaron estos tebeos: Adolfo Gracia, Andrés Álvarez, Rafael Ruiz y nuestro nuevo y cuidadoso colaborador Oscar Begué.

Tebeosfera. Lo clásico recuperado en la actualidad.