viernes, 10 de septiembre de 2010

MÁS AGENTES DE LOS CINCUENTA

Durante el primer lustro de los cincuenta, los lectores españoles de tebeos se familiarizaron con los agentes secretos y los espías, hasta el punto de que se colaron entre los personajes humorísticos en revistas de contenido variado para chicos, como así ocurrió con Aventurero, de Clíper (la de 1953), con el Chicos de Cid, de 1954 (que introdujo a Guillermo, un joven colaborador del FBI) o en publicaciones no españolas pero que se vendían en España, como las de SEA / Novaro, que por ejemplo en estos años publicó aventuras de espías en su colección Domingos alegres.


Pero donde verdaderamente triunfaron fue en los llamados "cuadernos de aventuras", tebeos monográficos con historietas completas o servidas a modo de serial que proliferaron por entonces a imitación de los populares lanzamientos de Rollán y Bruguera (Dan y los agentes del FBI, el modelo británico y el modelo americano, respectivamente).



Marco, por ejemplo, respondió con Alan Duff, resuelto aventurero que plantó cara a los lanzamientos de sus competidoras llegando a lejanas latitudes en sus pesquisas. Ameller aportó su "agente de la F.I.S.", el llamado Capitán Johnson (una colección nada fácil de catalogar, estamos en ello). El sello ECE nos presentó a Jin Sanson, agente del C.I.A. (así, en masculino). Grafidea produjo tebeos de Kirk Morgan, "agente especial al servicio del contraespionaje", tan escurridizo que no hemos podido catalogarlo aún. Mark Clayton, detective con licencia para espiar de Ricart se halla en la misma situación que el anterior. Y Clay Sutton, el agente secreto del sello Símbolo, ídem de ídem. Maga tituló una de sus colecciones directamente "El espía"
. Toray puso a Jim Graves a trabajar en casos más ambiciosos que los generados por los hampones de barrio. Y Valenciana acertó con Roy Clark, un aventurero todoterreno que combinaba los escenarios prototípicos de la aventura sin fronteras con acciones policiales, bélicas y de contraespionaje. Para concluir el lustro, cabe citar a Hispano Americana, editorial que directamente lanzó una serie con el título Servicio Secreto.


He aquí un surtido de estas colecciones, completadas en su mayoría por Andrés Álvarez, tebeditor 007:





JIM GRAVES, de Toray, de 1954






Tebeosfera. Al servicio (secreto) de los aficionados a la historieta.