viernes, 22 de octubre de 2010

ATRACTIVOS HEROES SEMIDESNUDOS


Nos gustan los héroes, lo venimos diciendo estos días. Sobre todo a la facción masculina de la especie humana. Y una vez admitido que nos gustan, que seguimos atentos sus decisiones, peripecias y cabriolas, es cuando nos planteamos otras cuestiones, como su sexualidad, su moralidad o su ideología. Vamos desde fuera hacia dentro: nos atrae el uniforme de un superhéroe, o su apariencia, nos seduce su determinación, y mucho más tarde nos planteamos si se rige por un sistema ético o si mantiene relaciones sexuales con sus ligues ocasionales o con su sidekick.
Curioso. Un tema para reflexionar.
Otro ejemplo: nos encantan los héroes que van con calzón y plenos de afeites. Esos idealizados representantes de lo apolíneo en cualquier contexto: paladines con faldellín, taparrabos o prieto
slip, tiarrones de vasto y depilado plexo solar, mentón cuadrado y fisonomía aria.
Nos gustan, simplemente. Por idealizar lo que aspiramos a ser, por simbolizar un modelo al que nos gustaría parecernos, acaso por atractivo sexual (¿por qué no?).

Pero, ¿y si fuera por estimar que la superioridad racial y de la civilización occidental imperó sobre otras culturas hasta el final del siglo XX?

KA-ZAR EL SALVAJE

¿O es que el aprecio por un modelo de gobierno representado en un único regente, un dirigente con poder omnímodo, sigue siendo estimado por algunos demócratas?

KULL EL CONQUISTADOR

¿Y qué pensar de ese Tercer Mundo usado como escenario para las evoluciones de un huérfano que, pese a su crianza animal y formación tribal, es capaz de dirimir cuestiones sociales y políticas pese a ser de otra raza y cultura?

TARZAN

No le den demasiada importancia. Son preguntas en el aire. Lo bueno es que
Andrés Álvarez, Alberto Basarte y Oscar Begué han catalogado esos tebeos para seguir deleitándonos con sus calzones, plexos y mentones.

Tebeosfera. No nos cuestionamos si nos gustan los tebeos, sólo por qué.