viernes, 23 de septiembre de 2011

TEBEOS DE ANTAÑO

Al estudiar la evolución de los tebeos en España nos percatamos rápidamente de los préstamos tomados de otras tebeografías. Los modelos francés y británico fueron imitados al final del siglo XIX y durante el comienzo del XX, observándose copias, plagios y traducciones (acaso sin permiso) de historietas francesas y británicas hasta los años treinta.

La importancia de la entrada de cómics estadounidenses fue capital para ir modelando los gustos del público, pero lo cierto es que en España ni se regularizó una "historieta en la prensa" como sí la hubo en los EE UU ni se forjó un formato editorial concreto hasta la llegada de los años treinta. El modelo de revista de historietas, junto con el de cuaderno monográfico, fueron los triunfadores en un mercado que fue creciendo, renqueante, durante los años diez (cuando nació TBO, aunque hubo muchas cabeceras que desaparecieron rápidamente) y los veinte (cuando nacieron Pulgarcito, La Risa y otros títulos).

Una de las peculiaridades de este periodo de industria titubeante fue el lanzamiento de números especiales, anuales, los almanaques, que prometían una buena dosis de relatos y aventuras dibujadas. Eran tebeos, o casi tebeos, que no pertenecían a ninguna colección regular muchas veces, y hoy queremos traer aquí tres ejemplos escasamente mencionados que nos servirán de prólogo a unos días en los que hablaremos de tebeos clásicos españoles en Tebeosfera.

ALMANAQUE DE AVENTURAS, DE 1921
ALMANAQUE TOMASIN, DE 1922
ALMANAQUE DE LA RISA, DE 1923


Tebeosfera. Nos gusta lo antiguo.