domingo, 2 de octubre de 2011

BETTY BOOP

Ah, Betty!
Betty Boop. Dibujo animado admirado por niños, niñas, ellas y ellos. Audaz símbolo de los veinte. Mujer flapper, moderna, caricatura de una sexualidad inédita. Pero ahí estaba, luciendo muslo en aventuras intrascendentes, incorrecta y liberal, andrógina y sexual, pero compartiendo medios nuevos con ratones temerarios y gatos desesperados.
A la postre, icono. Una imagen de un modelo que ya nadie sabe qué significó y que hoy guarda el equilibrio en algún estante o sobrevive estampado en la cartera del cole de nuestros hijos.
Todo un símbolo en su día. Hoy, pocos son los que recuerdan a Helen Kane, la actriz que le dio el pie, o a Bimbo, el perrito que iba con ella, o a Bud Couninhan, su magnífico dibujante en comic strips, o tantas y tantas historias vinculadas con este encantador emblema de todo un modelo de vida.
Que también saltó a los cómics, por supuesto, hasta el punto de arrebatarle título a alguna colección. Miren, miren; buceen, buceen en la ficha que ha hecho, Félix (quién-si-no) López:

BETTY BOOP

Tebeosfera. Boop-boop-a-doop!