jueves, 20 de octubre de 2011

CAN CAN, BURBUJAS PICANTES

Hace dos días desmitificábamos la creencia de que Tío Vivo fue una revista que no funcionó en el mercado. Pese a que se ha insistido en ello uno siempre se preguntaba por qué Bruguera tendría interés en competir con una revista sin éxito. ¿Por venganza hacia unos autores desagradecidos? Resultaba difícil creerlo. De ser así, ¿por qué razón este sello editor lanzó una revista muy similar a la que ya estaba en curso, El DDT, y al Tío Vivo? ¿Acaso porque ambas publicaciones tenían éxito y resultaba tentador probar suerte en el mercado con más del mismo estilo?

Lo cierto es que aquí, en TEBEOSFERA, tendemos a cuestionarnos este tipo de aseveraciones... y recurrimos a los propios tebeos para tratar de encontrar las respuestas.

Traemos así a colación Can Can, otra revista de humor "con presencia femenina grata", cuyo número cero fue regalado con el número 351 de El DDT, en febrero de 1958, y anunciada como "la revista de las burbujas":


Y descubrimos que sí, que entre 1957 y 1959 hubo una "primavera de las revistas de humor". Algo debía resultar favorecedor para este tipo de publicaciones, no sólo la mera competencia, pues Bruguera se animó, un año después de lanzar Can Can, con otra revista con menos similitudes, Ven y Ven, "devenida" luego en Suplemento de Historietas de El DDT.

Ah, qué curioso: Ven y Ven sustituyó a otra revista de humor de la que hemos hablado también, Selecciones de Humor de El DDT, pues comenzó a publicarse justo a la semana siguiente de su cancelación.

Pero no duró mucho, el año 1960 fue el "invierno" encargado de poner las cosas en su lugar: Suplemento de El DDT no pasó de primeros de año, Bruguera compró la cabecera de Crisol en mayo y un mes después canceló Can Can. Pero, además, Tío Vivo no consiguió ver el nuevo año. Un año que amaneció con El DDT como única superviviente en su categoría.


Tebeosfera. Reflexiones tras los tebeos.