sábado, 8 de octubre de 2011

PULGARCITO: HISTORIAS VERDADERAS

La historia de la teoría de la historieta en España a veces parece avanzar a golpe de efeméride: es cuando muere un autor cuando recordamos su obra, es cuando cumple años un título cuando buceamos en su pasado. Da lástima nuestra ancestral falta de sistemática, que nos conduce a presunciones, prejuicios y mitificaciones. La aceptación generalizada del medio como un entretenimiento exclusivo para niños o, en su extremo opuesto, una expresión artística limitada a mentes con sensibilidades especiales, no ha hecho sino empobrecer el estudio de nuestros tebeos. Los intentos por sistematizar el pasado de nuestras viñetas han sido escasos (aunque, algunos de ellos, excepcionales), y es más fácil encontrar textos sobre series y personajes foráneos traducidos que sobre nuestros propios autores y publicaciones.

El hecho de que las publicaciones anteriores a la guerra civil sean en su mayor parte desconocidas, tanto para el ciudadano común como incluso para el lector habitual de cómics, es algo que hasta podría entenderse como normal, por la dificultad de hallar ejemplares o testimonios de la época. Que colecciones que tuvieron en su tiempo tiradas de cientos de miles de ejemplares y una duración de décadas se hallen en la misma circunstancia es menos comprensible. Uno de estos casos lo vemos en la revista Pulgarcito, revista nonagenaria ya, iniciada en la década de los 1920 y que alcanzó hasta la de 1980, la publicación más importante de Editorial Bruguera, la que marcó el camino a seguir y de la que surgieron autores imprescindibles para entender el medio en España.
Porque es probable que Pulgarcito no comenzara su edición en 1947, como se ha mantenido hasta ahora, sino en 1946. Porque puede que la catalogación habitual asumida por los coleccionistas y aficionados hasta la fecha no sea la correcta. Porque podría darse el caso de que sus contenidos no estuvieran organizados de forma casual, sino que siguieran un rumbo fijado por un equipo concreto de autores, y que en la distribución de estos contenidos radicara el éxito de la revista.
Manuel Barrero ha revisado los primeros años de Pulgarcito, los ha comparado con otras revistas de la misma editorial y de otras empresas, ha investigado sobre las circunstancias sociales y económicas de la época para elaborar un texto que intenta clarificar la evolución de uno de los principales tebeos de nuestro país, y los motivos por los que ciertas decisiones fueron tomadas en un sentido y no en otro. Un fascinante texto que surge de la revisión de la conferencia impartida en las III Jornadas de Narrativa Gráfica de la Universidad de Sevilla, que ha sido ampliada y mejorada para la ocasión.
Quedan muchos recovecos por estudiar en la historieta española, muchas dudas por resolver de años oscuros, publicaciones perdidas y autores desaparecidos y olvidados. Pero ya se están dando algunos pasos para esclarecer los acontecimientos que tuvieron lugar, para rescatar la memoria de las personas que dieron vida a nuestras ilusiones con papel y tinta. Este texto que hoy pubicamos puede ser uno de esos pasos, un estudio sistemático y con rigor científico que no tiene por qué menoscabar su aspecto divulgativo, tan riguroso como ameno.

Tebeosfera. Vero empeño divulgador.