domingo, 13 de noviembre de 2011

LOS TBO QUE NO ERAN TBO

En los años finales de la revista TBO asistimos a algún intento de modernizar la revista, como bien ha ido exponiéndose en este weblog mientras publicábamos textos divulgativos sobre la evolución de la revista. Pero TBO menguó en ventas mientras que una afición añorante, tradicional, aún disfrutaba con su memoria.

Ejemplo de un intento de modernización lo tuvimos en la colección ESPECIAL TBO, lanzada en 1975 y cuyos ejes fueron las adaptaciones televisivas, como Heidi, las licencias belgas, como los Tebeítos, y la nueva hornada de humoristas que no llegó a amalgamarse con el "tebeísmo" propugnado por Buigas y Viña, caso de El habichuelo, casi una subcolección dentro de esta colección.

Adolfo Gracia completó los números de esta colección.

En 1981, cuando TBO agonizaba, sus mitos comenzaron a ser reivindicados. Ya se comentaba el trazo de Coll entre ciertos teóricos modernos, por ejemplo (y el propio Coll editó un libro recopilando su obra), pero lo que seguía despertando el recuerdo de muchos aficionados eran los desopilantes inventos del profesor de Copenhage y las desventuras del Ulises de Buigas. Del Cotal sacó dos libros recopilatorios de la sección ficticia que no nos hemos resistido a catalogar pese a que no fue un tebeo y también un libro de la familia de Don Ulises

Añadió los números de Franz Andrés Álvarez


El libro de Coll a Coll lo catalogó Jordi Manzanares

La familia Ulises de Del Cotal, también

Finalmente, llegó el agotamiento y la venta a Bruguera, y la marca TBO pasó a manos de otros propietarios, que hicieron un relanzamiento de una revista con ese título que en nada se parecía al TBO original. De ello nos habló ayer Alfons Moliné en una reseña y hoy traemos aquí la ficha de la colección completita.

Eduardo Urrutia la dejó impecable

Tebeosfera. Contra TBOs inacabables, Tebeditores incansables.