lunes, 2 de enero de 2012

POETAS Y PORNÓGRAFOS

Del grupo de autores que dibujaron bajo el seudónimo de SEM en la década de 1860, y que fueron algunos de los máximos representantes de la utilización del erotismo y la pornografía en la sátira dibujada (como comprobamos ayer en la ficha de Los Borbones en pelota) los dos más recordados no eran dibujantes.
O eso pensábamos. Siempre les citamos como excelsos poetas o brillantes pintores del costumbrismo, pero también fueron dibujantes, satíricos concretamente, en un periodo en el que aún quedaban corazones inflamados de Romanticismo y espíritu revolucionario. En parte, esos ideales fueron canalizados hacia la crítica antimonárquica, lo cual entrañaba cierto riesgo, y por eso dibujantes de prestigio como Urrabieta, Ortego, Perea y todos los que firmaban habitualmente en Gil Blas se refugiaron bajo seudónimo para firmar las sátiras más sangrantes dirigidas a la monarquía española. Entre ellos estaba un pintor sevillano, Valeriano Gómez Bastida, inseparable creativamente de su hermano durante mucho tiempo, Gustavo Adolfo.


Eran los Bécquer, y fueron dos de los máximos sátiros españoles de la mitad del XIX, así que les hemos abierto ficha en TEBEOSFERA:

VALERIANO BÉCQUER

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER


No está de más terminar recordando el texto escrito hace más de dos años para esta misma revista, de reseña de esta obra, a cargo de Lombilla. Con ello cerramos el círculo sobre esta obra singular para pasar directamente a abordar la sátira con la mujer como protagonista:

LA GLORIOSA SÁTIRA, por LOMBILLA


La imagen superior es un grabado con la efigie de Gustavo Adolfo obra de Valeriano.


Tebeosfera. Arte, poesía y sátira.