sábado, 7 de abril de 2012

DEN

Con un presupuesto de partida escasamente original (si han ido al cine a ver John Carter sabrán el porqué), Richard Corben construyó un mundo utópico pero salvaje por el que rondaban seres exóticos, turgentes, depilados y con todo grande.



Ese mundo sedujo a todos en los tiempos de la explosión del sexo en los cómics. Era el mundo de...


Tebeosfera. Series carnosas.