domingo, 6 de mayo de 2012

CURSO DEL 77


El "curso" de los años 1977 a 1978 fue muy importante para la la historieta española, porque el proceso de transición democrática llevó a una reorganización del tejido editorial de la historieta, que ante las nuevas libertades recuperadas y las nuevas posibilidades de expresión posibilitó que los tebeos vieran reorientados sus contenidos. En 1977 siguió produciéndose el fenómeno de la inflación del sexo que se había declarado en 1976. Seguía habiendo muchas revistas con señoritas desnudas o chicas estupendas dibujadas (y desnudas), pero a raíz del atentado perpetrado en la redacción de El Papus en el verano de 1977, la orientación erótico política se redujo y los nuevos afanes se dirigieron hacia la erótica ficción o hacia lo meramente erótico festivo, lo que fue más patente en 1978.


Durante este periodo siguieron circulando lanzamientos de francotiradores de la edición, como fueron los casos (comentados por Javier Alcázar días atrás) de Dronte, Amaika, Álvarez, Maisal, Codipress, Tusquets,  JPR o  Mundis, un sello que lanzó una colección de fascículos pornográficos de cierta calidad, que de 24 prometidos se quedó en cuatro publicados, un claro síntoma de que ese formato no acababa de cuajar en el mercado español:
Precisamente desde 1977, Nueva Frontera, y luego Norma y otros sellos, decidieron usar el erotismo como anzuelo antes que como eje, y recondujeron los gustos del público lector de tebeos en España.

Por cierto, sin Ricard Sitjà vete tú a saber cuándo hubiéramos podido tener estas fichas (que... ejem... no están completas. Por favor, si tienen ustedes los números que nos faltan de algunas de estas colecciones no duden en enviarnos imágenes e información).


Tebeosfera. El año que vivimos eróticamente.