sábado, 12 de mayo de 2012

NUEVA FRONTERA PARA LO ERÓTICO

En el cambio de década, de los setenta a los ochenta, se produjo un fenómeno diferencial en la historieta española que todos recordamos bien: el comienzo del boom editorial del cómic. Tras la llegada de la democracia y la Constitución, las posibilidades editoriales se multiplicaron y fueron varios los editores que atrevieron a lanzar cómics modernos a los quioscos, destacando entre todos ellos el atrevido Rocca, que se adelantó de este modo a Toutain y otros abanderados del "cómic para adultos".
De esta guisa, y dentro del ámbito de lo erótico, habían quedado descritas tres vías de publicación. Una, la puramente lúbrica, propiciada por el "destape", alimentada por traducciones del italiano sobre todo y muy abundante entre 1976 y 1978. Dos, la más lúdica que llegó entreverada por el underground, donde la contestación y el rupturismo se acompañaban con sexo, como ya hemos visto en los primeros comix llegados de EE UU y en la rica propuesta del editor José María Berenguer. Y una tercera, más elaborada, narrativa y artística si se quiere, embebida en el cómic más moderno, el que llegaba de las grandes revistas "pour adultes" de Francia e Italia.
Vivimos unos años, aquellos del gobierno cauteloso de Suárez y Calvo Sotelo, marcados por estas tres corrientes, con historietas eróticas que se publicaban en revistas gráficas como MASTIA (por ejemplo, Lorna nació allí), o YES (de Amaika, sobre todo de humor, pero no olvidemos que allí se publicó Paracuellos), amén de productos como HUMOR GUARRO, que siguieron apareciendo en intentos de corta vida.
Pero ya circulaban por el mercado tebeos de otra índole, que combinaban aventura con erotismo y tocados por cierto afán artístico. Sirva de ejemplo el lanzamiento de Riego KORSAR, de Esteban Maroto.
Y, claro, estaban las publicaciones de los nuevos sellos editores de cómics que abrieron inéditas posibilidades para el medio en nuestro país: Norma, Toutain, Nueva Frontera, que publicaron sus 1984, Creepy, Cimoc, Totem... tebeos donde el erotismo se fue colando siempre que halló un resquicio. Queremos recordar hoy especialmente la labor de la revista TOTEM, que desde 1977 brindó al lector español un "nuevo cómic" seleccionado entre lo mejor que se producía por entonces en Italia, Francia y Argentina, y que rápidamente lanzó una colección de libros monográficos realmente importante, BIBLIOTECA DE TOTEM (recordada por muchos como TOTEM BIBLIOTECA) entre cuyos números hallamos a Crepax o Manara, pero también a un español, el primero que hizo un tratamiento elegante y poético de la sexualidad femenina en nuestra historieta: Enric Sió, autor de Aghardi, autor de Mara... a quien por fuerza debemos recordar. 


Gracias a Félix, Antonio, Adolfo, Andrés y Eduardo por algunas de estas catalogaciones.

Tebeosfera. El nuevo erotismo.