domingo, 17 de junio de 2012

SEXO EN LA CÚPULA


Mientras los editores de Amaika e Iru fueron evolucionando desde el humor ácrata con toques eróticos de los últimos años setenta a la pornografía directa basada en el chascarrillo de los noventa, el sello de Berenguer ofreció el underground español alternando capas de contestación social con dosis de erotismo. Ya hemos hablado de alguna serie emblemática de la revista El Vibora, como Anarcoma, y volvemos a remachar lo que afirmaba Pablo Dopico en su estupendo artículo: que la obra de Pons fue la que mejor supo articular lo erótico con lo underground concibiendo un nuevo modelo de cómic nunca visto en nuestro país. Sus series María Lanuit, Internas y su continuación Sarita (con tres libros: Las aventuras de Sarita, Lumis y Cómplices), entre otras, son también importantes en nuestro actual repaso de la presencia de la mujer sexualizada en el cómic español.

Pero donde La Cúpula acertó de pleno en el género fue con la Colección X, una colección de álbumes que fueron recopilando lo mejor del cómic porno galo e italiano a partir del ecuador de los ochenta y que fue renovándose en los noventa incorporando obra de jóvenes autores españoles. Los mismos que comenzaron a triunfar en los mercados extranjeros con su obra erótica.
La Colección X vertebró el porno de calidad que se leyó en España en las dos últimas décadas del siglo pasado, y su ficha no podía faltar en nuestro repaso:


Den las gracias a Andrés Álvarez, nuestro "Hombre X",  por esta catalogación.

Tebeosfera. Porno de calidad.