lunes, 16 de julio de 2012

LOLITAS ENMASCARADAS


Hablar de cómic erótico en EE UU implica referirse también a las producciones de la corriente general de ediciones, el llamado mainstream, en las que no abundaron elementos eróticos, al menos hasta la turbia época de los bad-girl comic books, cuando las féminas malas tomaron el poder en los tebeos y mostraban muslamen y canalillo a placer. En general no hubo apenas sexo en este género, y el erotismo apenas si se intuía hasta que llegaron los años noventa. Vampirella, de Harris, quizá constituya la más evidente excepción, y también algunas de las obras con portentosas chicas de Adam Hughes, y por supuesto las series en las que participó Frank Cho, que merecían también ser reconocidas aquí.
Pero nos hemos detenido sin embargo en otra estética. No hemos querido abundar en las exageradas mamas que a todo adolescente encandilan, ni hemos querido reparar en autores de estilo realista. Por el contrario, hemos acudido a un autor delicado, sensible, de esos con estilo cartoon y que dibuja a sus encantadoras chicas con pechos pequeños y apenas reclamos sexuales: Bruce Timm.
¿Totalmente alejado del erotismo decís?
Pues no. Dani Gómez, de la Universidad Ramon Llull, demuestra lo contrario:


LOLITAS ENMASCARADAS. LA ERÓTICA EN LA OBRA DE BRUCE TIMM

Tebeosfera. Erotismo superchic.