miércoles, 12 de diciembre de 2012

EL BATMAN ESPAÑOL


Desde su primera aparición en Detective Comics #27 en 1939, Batman tuvo una gran popularidad y comenzó una carrera fulgurante en los Estados Unidos, pero en España tuvo que esperar algún tiempo para conocer las mieles del éxito. Antes de que Novaro nos trajese las aventuras de Batman, el Hombre Murciélago a partir de 1954, en España dos sellos probaron suerte con el personaje.

En 1947, Hispano Americana de Ediciones publicó una colección de tres números titulada Alas de Acero que traducía las comic strips de Batman por Bill Finger y Bob Kane.


En 1948, Publicaciones Ibero Americanas lanzó el título Robín y el Murciélago, donde un jovencísimo Julio Ribera copiaba casi literalmente las tiras de prensa de Batman, aunque las historias poco tenían que ver con las originales. Tras pocos números, el Murciélago perdió el símbolo del pecho y los autores decidieron continuar sus propias aventuras apócrifas con mayor libertad, ya sin necesidad de utilizar el modelo original. Así, sus protagonistas se enfrentaban a varios villanos encapuchados, espías y malvados orientales, aunque sin poner reparos al uso de unas buenas armas de fuego, al contrario que sus versiones del otro lado del charco.



Tebeosfera. Bat-tebeos.