sábado, 9 de febrero de 2013

ARGENTINA. TESOROS DE LOS CUARENTA


Tener un pasado y valorarlo es tener un tesoro.

Esto ocurre con los tebeos. Hemos vivido etapas en las que unas generaciones (de críticos, autores o editores) han renegado de lo anterior para innovar y crear nuevas vías de expresión, pero también volvemos la vista atrás de vez en cuando para valorar lo que se hizo antaño. Muchas veces nos percatamos que la innovación ya estaba allí, e incluso "descubrimos" joyas que en realidad nunca yacieron ocultas.


Reconocer el peso específico de la historieta del pasado, dentro del contexto de su industria con sus técnicas, es importante para valorar lo que tenemos (o lo que somos) hoy.

De la historieta argentina se ha hablado mucho, sobre todo de la producida en los años cincuenta, periodo en el que se potenciaron aspectos como el concepto de personaje colectivo, la llamada "obra de autor", impulsando así una historieta más madura que crecería con fuerza después en otras industrias. Pero esa efervescencia creativa tuvo su antecedente en un conjunto de publicaciones que fueron cosechando popularidad durante la década anterior, los años cuarenta.

La edad de oro de la historieta mundial occidental sin duda fueron los cincuenta, pero se sustentaron sobre unos cimientos muy concretos que fraguaron durante la década precedente (en la aventura, los héroes con patrón y pasión, en lo cotidiano, el humor sardónico de los antihéroes).
Sobre todo esto nos habla Carlos R. Martínez, hoy por hoy uno de los mejores conocedores de la historieta argentina, que ha escrito para TEBEOSFERA un sucinto catálogo de las revistas con historietas de aquel periodo. Lectura fundamental para comprender qué hubo entonces y qué vino luego:

LAS OLVIDADAS REVISTAS DE LOS AÑOS CUARENTA DE LA HISTORIETA ARGENTINA

Tebeosfera. Cazatesoros.