martes, 18 de junio de 2013

EL HOMBRE DE ACERO QUE SE HACÍA ESPERAR

El primer tebeo de Supermán que disfrutamos en España se publicó en 1940. Era aquella colección de cuadernos de la que hablábamos hace unos días, consistente en la traducción al español de una edición previa hecha en Italia (en L`Audace y otras revistas), pero gozó de corta vida. Tendríamos que esperar muuuucho tiempo hasta volver a disfrutar de algún tebeo del "Hombre de Acero" (no, no cuenta el que Bruguera lanzó en 1946 así titulado)

En los años cincuenta pudimos ver a SUPERMAN en los cuadernitos editados por Novaro desde 1952 (que no llegaron todos a España) y más tarde en la SERIE SEPIA del sello Dólar, que nació en 1959. Pero los años sesenta nos faltó Supermán, salvo por lo que podíamos conseguir de Novaro o a través de las bases estadounidenses, y hasta mediados los setenta no pudimos gozar de nuevas ediciones españolas de superhéroe prístino.

Queremos hoy recordar el uso del personaje en este periodo, el de la recuperación de las libertades democráticas en España, porque se le identificó como representante del imperialismo / fascismo de su país de origen y fue asociado a la manipulación de los mass media (por ejemplo, así se representaba en El Papus en 1977). Esta interpretación del personaje -y por extensión de todos los superhéroes estadounidenses- cundió entre cierto sector de los intelectuales y de la población española hasta que se desató la "supermanía" tras el estreno de la producción cinematográfica Superman en 1978. Con la película se reactivó el interés del público por el personaje y aparecieron obras paródicas como la publicada por Cumbre al poco del estreno del filme en nuestro país:

LA VIDA SEXUAL DE ZUPERMÁN

Bruguera comenzó a traducir regularmente comic books del personaje desde julio de 1979 y, desde entonces, no ha dejado de estar en nuestros quioscos y librerías. Veremos que ocurrirá con la nueva película, que ya ha demostrado en taquilla que gusta al público (215 millones de dólares recaudados en su primer fin de semana en pantalla).

Tebeosfera. Haceros, hombre!