viernes, 18 de octubre de 2013

CAUTIVAR AL NIÑO

No es fácil hacer cómics. Editar tebeos y convertirlos en un producto comercial de éxito cuesta mucho. Dibujar historietas y conseguir que resulten del gusto de la mayoría es harto complicado. Sorprender a un adulto o lograr insertar en él una emoción intensa entraña bastante dificultad (a veces necesitas más de cien páginas para conseguirlo). Y si bien puede parecer fácil sorprender a un niño con una o dos páginas de historieta, en realidad es tan difícil como emocionar a un adulto.

El niño tiene un desarrollo cognitivo que depende de los estímulos afectivos que recibe y también del contexto en el que crece, y es diferente para cada niño y cada época que le toca vivir. Nuestros hijos no entienden el mundo, ni lo disfrutan, como nosotros lo hicimos en nuestra infancia. Aunque parece ser que hay algo que no cambia: Tras superar el pensamiento simbólico para instalarse en el intuitivo, el niño vadea entre realismo, animismo y artificialismo durante esa edad tan maravillosamente compleja que va de los cinco a los diez años, y puede resultar fácil “entretenerle”, pero ¿cuántas veces, por cuánto tiempo, con qué garantías de que lo que va a leer es lo que verdaderamente le interesa? ¿Cómo mantener su atención deleitándole e instruyéndole al mismo tiempo?

En realidad no se sabe. Sin embargo, Jan parecía saberlo. Con sus ilustraciones e historietas capturaba la atención del menor, acaso por la afabilidad del trazo, y luego le seducía con sus imaginativas propuestas argumentales. Si a todo ello se añade una dosis didáctica resulta el pedagogo ideal. Y si eso lo trasladamos al papel y conseguimos mantener la frescura durante cierto tiempo, sin duda habríamos logrado el más difícil todavía.

Sí, puede parecer exagerado, pero realizar un tebeo como COLE-COLE, dibujándolo casi al completo él solito, con propuestas atractivas y originales para cada número y mantener eso durante meses… fue toda una hazaña. 

En gran medida lo fue gracias a que estaba ahí Francisco Pérez Navarro, claro:

COLE COLE (BRUGUERA, 1975)

COLE COLE (BRUGUERA, 1983) -2ª EPOCA-


(Estas dos colecciones las tenemos catalogadas de forma incompleta. Por favor, ayúdanos a completarlas!)

Tebeosfera. Enseñar deleitando.