lunes, 21 de abril de 2014

MONTSE CLAVÉ, PERFIL DE UNA DIBUJANTE

Como nos recordaba Kati Almerini en su artículo de la semana pasada, Montse Clavé experimentó una constante evolución desde sus precoces inicios a principios de los años sesenta en tebeos románticos de Bruguera como Celia o Sissi y su posterior profesionalización en el mercado de las historietas románticas del norte de Europa.
Tras sus múltiples viajes y su formación en lugares tan distintos como Cuba, México o París, la autora se volcó en la búsqueda de una voz propia, primero a través de la denuncia, realizando cómics clandestinos durante el régimen franquista e integrándose en colectivos como los responsables de Butifarra! o Trocha/Troya, desde donde denunció la situación de la mujer en la sociedad española. Se integró en el movimiento feminista catalán creado en torno al Bar-Biblioteca LaSal de Barcelona, donde germinaron novedosas propuestas como la serie "Las Entrañablesas" para la revista Mundo. Durante esa época se acercó también a centros de planificación familiar, colaborando en campañas de apoyo a mujeres inmigrantes.
En los años ochenta continuó vinculada a efímeros proyectos del colectivo Butifarra! como Mas madera! o Cul de sac y también colaboró con revistas para la mujer como Hogar y moda o Dunia, pero como tantos otros autores de la época, ante la imposibilidad de vivir del cómic, tuvo que cambiar su rumbo y volcó sus energías en la cocina y la novela negra, fundando la Librería Negra y Criminal de Barcelona, que aún regenta.

En definitiva, Clavé fue una de las pioneras en tratar asuntos de género en la historieta española, y una autora clave en la transformación de la mujer en la transición democrática, como da fe su ficha de autor:



Tebeosfera. Tebeos de género.