lunes, 8 de julio de 2019

EL FIEL DE LA BALANZA


Nada mejor para soportar los rigores del verano que una refrescante lectura estival, y para ello nuestro director, Manuel Barrero, reseña tres tebeos recientes de dos jóvenes sellos editoriales: Lo que la noche sabe (Navona), Howard P. Lovecraft. El escritor de las tinieblas (Oberon) y Llegará el invierno (Navona):

EL FIEL DE LA BALANZA

Tebeosfera. Reseñas equilibradas

lunes, 24 de junio de 2019

CAVA Y SU GUION




Con Felipe Hernández Cava cuajó una idea que latía en los corazones de los que amaban los tebeos y querían hacer cultura del medio: construir una gramática nueva y eficiente libre de etiquetas. Por eso no se puede decir que Cava escribió historieta protesta o tebeos para adultos, ni ha hecho cómic posmoderno ni novela gráfica. Hace historieta con mayúscula. Historieta, o sea.

Su fuerte es la síntesis, que ha usado muy bien para rescatar ecos de la memoria con afán por derribar lo ilusorio. Le va el relato seco y pausado, siempre fuertemente documentado aunque no se note mucho, el cual suele derivar hacia el lado amargo. En esta revisión del guion característico de Cava que ha hecho nuestro colaborador Jesús Gisbert se aportan algunas claves sobre las historietas que hace el autor de El artefacto perverso y les aseguro que es muy conveniente leerlo.


EL GUION DE FELIPE HERNÁNDEZ CAVA

Tebeosfera. Autores en esencia.


lunes, 17 de junio de 2019

LA TRAVESÍA DEL CÓMIC

Con el artículo de hoy, concluye este largo (esperemos que no tortuoso) camino con el que hemos recorrido variadas sendas en cuanto a las posibilidades didácticas del cómic. Ciertamente, si atendemos a la integración protípica de un doble código artístico, textual e icónico, cabe concluir que la lectura de historietas permite entrelazar el placer lector y el goce estético, por lo que los docentes tienen ante sí una apasionante oportunidad para desarrollar un diálogo fértil con la literatura.

Siguiendo, precisamente, esta metáfora del viaje, Jerónimo Méndez Cabrera (Florida Universitària) nos propone un acercamiento al concepto de las geografías literarias a partir del añorado Jiro Taniguchi y su magna obra Aruku Hito (1992). Y lo hace, además, con admirable destreza al perfilar la narrativa gráfica del mangaka más europeo de todos como modelo de deriva poética que posibilita la construcción de un no-relato que, a su vez, abre las puertas a un enfoque interdisciplinar: en su deambular, Taniguchi subjetiviza el espacio de manera que, desde cierto prisma del pacto ficcional, el docente puede establecer vínculos con respecto al planteamiento experiencial de la ciudad.

Pasen y circulen sin prisas:  
Tebeosfera. Caminante, no hay camino, se hace camino al leer cómics.

miércoles, 12 de junio de 2019

EL CANTAR DE AGLAÉ




En pleno siglo XXI, los cuentos de hadas no son lo que eran. Las niñas ya no quieren ser princesas, y los príncipes ya no son azules. Toca replantearnos los roles habituales de género en este tipo de historias.
Héctor Tarancón reseña El cantar de Aglaé, un cuento de hadas posmoderno en clave feminista obra de la autora francesa Anne Simon:
LA FUERZA DEL DESTINO

Tebeosfera. Princesas 2.0

lunes, 10 de junio de 2019

BUENOS TIEMPOS PARA LA LÍRICA (Y LA HISTORIETA)



El tema de las lecturas obligatorias ofrece un marco de debate muy sugestivo: por un lado, es razonable pensar que el canon de clásicos debe ser conocido puesto que representa lo mejor de una tradición cultural y enriquece la formación del alumnado; por otro lado, en ocasiones dichas obras referenciales representan un escollo complejo para unos receptores que no siempre cuentan con la competencia necesaria para asimilarlos como corresponde, con lo que acaban por ser mal digeridos y a menudo conducen a una visión negativa de la lectura de por vida. Detrás de todo esto, salta a la vista, se encuentra el problema del fomento lector y, por extensión, de la interpretación crítica de los textos derivada de una lectura atenta.

En el texto que hoy promocionamos, Laura Palomo Alepuz, profesora de la Universidad de Alicante, nos presenta, precisamente, una propuesta de taller en el contexto del Grado de Educación Primaria que bien podría servir como modelo para acceder a los clásicos literarios con el cómic como incitador, sin que ello obste para reconocer, también, el valor específico autónomo de cada artefacto analizado. Así, la articulista, mediante una metodología activa, parte de Lorca. Un poeta en Nueva York (2016), de Carles Esquembre, para establecer una ruta que conduzca a la comprensión crítica de Poeta en Nueva York (1940, aunque escrito entre 1929 y 1930), de Federico García Lorca. Esta senda placentera, además, pone de relieve que poesía e historieta comparten algunas peculiaridades que, al menos potencialmente, podrían propiciar intersecciones cautivadoras (por ejemplo, si espejeamos la asociación de ideas de aquella en la solidaridad icónica), de lo cual los historietistas españoles han ofrecido numerosas muestras sublimes, desde Antonio Altarriba y Luis Royo hasta Laura Pérez Vernetti.

"Solo el misterio nos hace vivir", pero en este caso es mejor que lean el artículo y, quién sabe, tal vez desentrañen algún arcano:   
Tebeosfera. Tebeo que te quiero tebeo.

jueves, 6 de junio de 2019

EL MUNDO CLÁSICO EN VIÑETAS





¿Quién dice que la enseñanza y el aprendizaje tienen que ser aburridos? ¿Es posible divertirse enseñando? ¿Y aprender divirtiéndose? ¿Tiene el cómic algo que aportar a profesores y alumnos?

Manuel Barrero reseña la nueva edición de El mundo clásico, primer volumen de una obra de mayor recorrido del profesor de educación secundaria e historietista Pedro Cifuentes titulada Historia del arte en cómic, que fue lanzada previamente por el propio autor mediante financiación colectiva y que, dado el éxito obtenido (que ha superado todas sus expectativas), ha decidido finalmente confiar a Desperta Ferro Ediciones.

Pasen y lean:
LA LETRA CON VIÑETAS ENTRA

Tebeosfera. Enseñar deleitando

lunes, 3 de junio de 2019

EL CÓMIC COMO ESTÍMULO A LA INTERPRETACIÓN LINGÜÍSTICA



La lengua es, sin duda, un tesoro fascinante mediante el que se supera a menudo la literalidad para adentrarse en el terreno de lo simbólico, aspecto que constituye el núcleo de buena parte de la pulsión creativa del ser humano. Esta vertiente lingüística de carácter interpretativo, de la que depende el éxito de la comunicación, tiene en la pragmática un campo de análisis altamente fructífero, dado el potencial que ofrecen conceptos como la teoría de los actos de habla o la de la relevancia.      

En el artículo de hoy Nerea Ruiz Arnau (Universitat d'Alacant) nos presenta, precisamente, un acercamiento a dicho ámbito, el de la pragmalingüística, a partir de ejemplos historietísticos que se consideran sugestivos por su condición de modelo integrador de imagen y palabra (al menos prototípicamente, dado que la abstracción y el concepto de solidaridad icónica han irrumpido con fuerza en el debate teórico y tal vez lo cambien todo). La autora lo hace, además, partiendo de un corpus de viñetas pertenecientes a manuales de secundaria, con lo cual se puede atender a la manera en la que el sistema educativo concibe el medio. En este sentido, quizá pueda considerarse que se abre aquí una ruta de análisis que, como botón de muestra que no agota las posibilidades, permitiría establecer paralelismos entre las implicaturas visuales y el espacio entre viñetas respecto del contexto y la inferencia. 

Si tienen curiosidad, pasen e infieran, deduzcan, intuyan: 
Tebeosfera. Flores de loto azul y gatúbelas y caminos de perdición, todo está en los cómics.

jueves, 30 de mayo de 2019

DE LA NOSTALGIA, EL RELATO




Resulta chocante que el vate y comentarista de tebeos Héctor Tarancón cite en su reseña de Ceniza a las superproducciones cinematográficas Infinity War y Endgame, ambas unidas por un nexo que es el que da título a la obra reseñada: la ceniza.

En efecto, en ocasiones el relato más convincente es el del trayecto pausado y frágil, que acaso se detiene en el recuerdo, o que concluye con una nostalgia ligera y veraniega. Recordemos que el villano de la epopeya cósmica en la que una miríada de superhéroes luchan por restablecer la vida de medio universo solo se siente feliz en esta misma circunstancia: esbozando media sonrisa nostálgica mientras contempla tranquilo un bucólico paisaje.

Por eso, quizá, el relato de Ceniza, obra de Serena Schinaia, sea tan hipnótico. Permite que Héctor te convenza tras leer su reseña:

DESPUÉS DE LLEGAR

Tebeosfera. Los recuerdos son las cenizas del tiempo.


lunes, 27 de mayo de 2019

EL CÓMIC, TESTIGO DE LA HISTORIA


Uno de los grandes atractivos de adentrarse en el cómic es que se trata de un medio relativamente joven, aún sumergido en un proceso de evolución al que estamos asistiendo, afortunados espectadores, en vivo y en directo. Algunos estudiosos exponen intuiciones razonables y verosímiles y, asimismo, se hacen esfuerzos por llegar a consensos críticos, pero, en el último segundo, la historieta se escabulle de entre las manos como un pez que se resiste a ser apresado. En cierta manera, si me permiten la hipérbole, es como si pudiéramos sentarnos a observar a los pintores de la cueva de Chauvet o, tal vez más fácilmente asimilable, como si escucháramos la recitación de Homero (sea figura histórica o concepto abstracto) al mismo tiempo que construye los fundamentos de la futura narrativa occidental. 

Este componente mutacional es excelentemente explicado por Tomás Ortega (Universidad de Sevilla) en nuestro artículo estrella del día. El teórico, autor del muy recomendable Las caras de la guerra. La Guerra Civil a través de los personajes de las viñetas (Asociación Cultural Tebeosfera Ediciones, 2018), pone el foco, previo apartado acerca de aspectos del lenguaje del medio, sobre las transformaciones experimentadas en el seno de la escena historietística española reciente. A lo largo de este paseo panorámico queda patente que el abanico de formas y contenidos es variopinto y que, especialmente, resulta notable, tanto cualitativa como cuantitativamente, la manera en que nuestros autores han atendido a la memoria traumática de la piel de toro en relación a la Guerra Civil y la dictadura. Con esto, el cómic se revela como ámbito propicio para otear el pasado y, en definitiva, compenderlo. Porque, más allá de recursos publicitarios, nada es propiamente atemporal: más bien al contrario, los artefactos culturales son hijos de su tiempo, y, en los casos más brillantes, capturan el zeitgeist para que generaciones venideras puedan echar la vista atrás y aprender. 

DE LAS HISTORIAS DEL TEBEO A LA NOVELA GRÁFICA HISTÓRICA. UNA EVOLUCIÓN PARTICULAR

Tebeosfera. La historieta nos absolverá.

jueves, 23 de mayo de 2019

LA DESPLAZADA REVISITACIÓN DE LA GUERRA CIVIL





















Cada vez es más habitual hacer coincidir todo lo que suena a posguerra o a franquismo, o incluso a tardofranquismo, con la Guerra Civil. El caso de la colección Hazañas Bélicas es paradigmático. En España no se pudo publicar apenas ningún tebeo bélico en la década que siguió al final de la Guerra Civil simple y llanamente porque el nuevo Código Penal castigaba muy duramente toda posible interpretación esquiva del poder del Ejército. Ningún editor, salvo alguno ligado al Movimiento, se atrevió a contar historias de guerra, y menos si transcurrían en la más reciente. La popular colección Hazañas Bélicas apareció diez años después, en 1948, propiciada por la enorme repercusión de la II Guerra Mundial, y en aquellos tebeos jamás salieron "rojos" ni "azules", aunque los malos siempre fueron los soviéticos, obviamente.
Revisitar el conflicto cainita mediante un tebeo alusivo a los de Toray que dibujaba Boixcar no deja de ser un ejercicio atinado, por lo simbólica que fue aquella colección, aunque no se ajuste a la verdad. Pero lo que sí que es acertado, ajustándose también a lo verosímil, es la propuesta que hace el buen lector Jesús Gisbert con esta reseña del integral de esta colección (publicada en su día por Glénat, recopilada hoy por Norma): recomendar su uso en las aulas para hacer comprender a las nuevas generaciones qué significó aquella guerra, o cualquier guerra. Gisbert disecciona estos tebeos con acierto y hace propuestas pedagógicas, dejando la duda en el aire, porque la rebeldía del adolescente es eso que sigue siendo impredecible. Como el estallido del odio entre los hombres.

NUEVAS HAZAÑAS BÉLICAS

Tebeosfera. No hay guerra buena, ni tebeo que bien la refleje.


lunes, 20 de mayo de 2019

RESOLVIENDO ENIGMAS PARA HACER DE LA DIDÁCTICA DEL CÓMIC UN NUEVO PARADIGMA



La relación de la crítica con la obra de Francisco Ibáñez daría para mucha literatura (¿de terror, quizá?) pero, sin duda, es innegable que sus creaciones han traspasado el espacio primigenio de las viñetas para alojarse en la memoria colectiva, especialmente por lo que se refiere a Mortadelo y Filemón. Más que una cabecera de historieta, la pareja de la T.I.A. remite a un fenómeno sociológico que no parece debilitarse con el paso del tiempo. Ubicuos en medios de comunicación y en conversaciones casuales de la cotidianidad por igual, el dúo dinámico del espionaje atolondrado forma parte del relato biográfico de muchos españoles y es por ello que resulta estimulante encontrar un artículo con un acercamiento refrescante que los disponga en la palestra bajo una luz nueva.

Así, en el texto de hoy Ramón Sánchez Verdú trae bajo el brazo una propuesta de trabajo para las aulas de secundaria a partir de las andanzas y desventuras de este par de dos de la extinta Bruguera. Con un ojo puesto en la mejora de la motivación del alumnado (ese preciado cáliz que persiguen los docentes), nuestro articulista desgrana un alentador proceso metodológico que consiste en enseñar contenidos de Ciencias Sociales a partir del concepto de los GeoHenigmas, esto es, el recurso a acertijos conformados por contenidos de Geografía e Historia. Dichos misterios se plantean con la perspectiva de incentivar la iniciativa investigadora de los estudiantes (es lo contrario, pues, a darles la información ya masticada: una suerte de variación del flipped classroom), por lo que entra en juego un componente lúdico que se constituye como ruta inequívoca hacia la competencia de aprender a aprender. Es en este contexto, finalmente, que las viñetas de Ibáñez adoptan un papel esencial para espolear el deseo de los alumnos de averiguar por sí mismos gracias a la fórmula característica de humor total que abarca desde el slapstick hasta la farsa pasando por la sátira política y el gag visual. 

Si les parece interesante, adéntrese sin demora y descifren el enigma de la didáctica: 
Tebeosfera. Los tebeos, geografía de nuestra crónica sentimental.

lunes, 13 de mayo de 2019

EN BUSCA DEL PATRIMONIO PERDIDO: EL CÓMIC COMO GRIAL DIDÁCTICO PARA DESCIFRAR EL PASADO


Arrebatados por el recuerdo de sus primeras lecturas, para muchos lectores el cómic es probablemente sinónimo de aventuras y descubrimientos. Y lo cierto es que el medio, al menos icónicamente, se nutre a menudo de la mitología de personajes entregados a la exploración incesante: merced a la proyección mental del lector, el mundo dibujado en las viñetas se desborda por entre las calles que (a veces) las separan y deviene en mapas complejos plagados de ciudades abandonadas y templos malditos, bien en latitudes exóticas o, más a menudo de lo que nos percatamos, a la vuelta de la esquina.     

Inspirados quizá por este poder evocador, Daniel Becerra Romero (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria) y Soraya Jorge Godoy (Consejería de Educación y Universidades del Gobierno de Canarias) nos ofrecen un artículo en el que parten de la premisa de que la historieta, en comandita con el cine, ha funcionado a menudo como estímulo vocacional para arqueólogos e historiadores, profesiones fuertemente imbuidas de ética ciudadana en relación a la cultura puesto que el análisis ponderado del pasado predetermina lo que somos o, más bien, lo que decidamos ser (apunte que, añadamos, no es baladí que encuentre refugio en Tebeosfera, estandarte de la consideración del cómic como patrimonio bajo responsabilidad de todos los miembros de la sociedad). Así, haciendo acopio de ejemplos de diversa procedencia pero que encuentra su filón en oro en la rica tradición francobelga de reaprovechar los hitos pretéritos para hablarnos del presente, los autores destacan el papel del docente/investigador como mediador para salvar las interpretaciones anacrónicas y aplauden la tendencia cada vez mayor de tebeos que, aun en el reino de la ficción, depuran la base científica para elaborar recreaciones verosímiles del hecho histórico.

Si la enseñanza tiene algún correlato con la excavación de fosas en busca de tesoros perdidos, seamos osados y abramos esta particular tumba de Tutankamón que representa el artículo de hoy. En el peor de los casos, caerá sobre nosotros la maldición de todo lector de cómics, el fin del espacio para almacenarlos. Pero, si somos más sabios, habrá merecido la pena:

Tebeosfera. La vuelta al cómic en ochenta mundos.