lunes, 20 de mayo de 2019

RESOLVIENDO ENIGMAS PARA HACER DE LA DIDÁCTICA DEL CÓMIC UN NUEVO PARADIGMA



La relación de la crítica con la obra de Francisco Ibáñez daría para mucha literatura (¿de terror, quizá?) pero, sin duda, es innegable que sus creaciones han traspasado el espacio primigenio de las viñetas para alojarse en la memoria colectiva, especialmente por lo que se refiere a Mortadelo y Filemón. Más que una cabecera de historieta, la pareja de la T.I.A. remite a un fenómeno sociológico que no parece debilitarse con el paso del tiempo. Ubicuos en medios de comunicación y en conversaciones casuales de la cotidianidad por igual, el dúo dinámico del espionaje atolondrado forma parte del relato biográfico de muchos españoles y es por ello que resulta estimulante encontrar un artículo con un acercamiento refrescante que los disponga en la palestra bajo una luz nueva.

Así, en el texto de hoy Ramón Sánchez Verdú trae bajo el brazo una propuesta de trabajo para las aulas de secundaria a partir de las andanzas y desventuras de este par de dos de la extinta Bruguera. Con un ojo puesto en la mejora de la motivación del alumnado (ese preciado cáliz que persiguen los docentes), nuestro articulista desgrana un alentador proceso metodológico que consiste en enseñar contenidos de Ciencias Sociales a partir del concepto de los GeoHenigmas, esto es, el recurso a acertijos conformados por contenidos de Geografía e Historia. Dichos misterios se plantean con la perspectiva de incentivar la iniciativa investigadora de los estudiantes (es lo contrario, pues, a darles la información ya masticada: una suerte de variación del flipped classroom), por lo que entra en juego un componente lúdico que se constituye como ruta inequívoca hacia la competencia de aprender a aprender. Es en este contexto, finalmente, que las viñetas de Ibáñez adoptan un papel esencial para espolear el deseo de los alumnos de averiguar por sí mismos gracias a la fórmula característica de humor total que abarca desde el slapstick hasta la farsa pasando por la sátira política y el gag visual. 

Si les parece interesante, adéntrese sin demora y descifren el enigma de la didáctica: 
Tebeosfera. Los tebeos, geografía de nuestra crónica sentimental.

lunes, 13 de mayo de 2019

EN BUSCA DEL PATRIMONIO PERDIDO: EL CÓMIC COMO GRIAL DIDÁCTICO PARA DESCIFRAR EL PASADO


Arrebatados por el recuerdo de sus primeras lecturas, para muchos lectores el cómic es probablemente sinónimo de aventuras y descubrimientos. Y lo cierto es que el medio, al menos icónicamente, se nutre a menudo de la mitología de personajes entregados a la exploración incesante: merced a la proyección mental del lector, el mundo dibujado en las viñetas se desborda por entre las calles que (a veces) las separan y deviene en mapas complejos plagados de ciudades abandonadas y templos malditos, bien en latitudes exóticas o, más a menudo de lo que nos percatamos, a la vuelta de la esquina.     

Inspirados quizá por este poder evocador, Daniel Becerra Romero (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria) y Soraya Jorge Godoy (Consejería de Educación y Universidades del Gobierno de Canarias) nos ofrecen un artículo en el que parten de la premisa de que la historieta, en comandita con el cine, ha funcionado a menudo como estímulo vocacional para arqueólogos e historiadores, profesiones fuertemente imbuidas de ética ciudadana en relación a la cultura puesto que el análisis ponderado del pasado predetermina lo que somos o, más bien, lo que decidamos ser (apunte que, añadamos, no es baladí que encuentre refugio en Tebeosfera, estandarte de la consideración del cómic como patrimonio bajo responsabilidad de todos los miembros de la sociedad). Así, haciendo acopio de ejemplos de diversa procedencia pero que encuentra su filón en oro en la rica tradición francobelga de reaprovechar los hitos pretéritos para hablarnos del presente, los autores destacan el papel del docente/investigador como mediador para salvar las interpretaciones anacrónicas y aplauden la tendencia cada vez mayor de tebeos que, aun en el reino de la ficción, depuran la base científica para elaborar recreaciones verosímiles del hecho histórico.

Si la enseñanza tiene algún correlato con la excavación de fosas en busca de tesoros perdidos, seamos osados y abramos esta particular tumba de Tutankamón que representa el artículo de hoy. En el peor de los casos, caerá sobre nosotros la maldición de todo lector de cómics, el fin del espacio para almacenarlos. Pero, si somos más sabios, habrá merecido la pena:

Tebeosfera. La vuelta al cómic en ochenta mundos.

viernes, 10 de mayo de 2019

LA FORJA DE UN TEBEOPARLANTE: EL SUPERPODER EDUCATIVO DE LA IMAGEN

Cualquier docente sabe que, a pesar de que el camino recorrido en favor de la penetración del cómic en las aulas remite a un paso firme, todavía quedan algunas etapas de alta montaña por afrontar. Así, elaborando la metáfora ciclista, podría decirse que es necesario aún que algunos esforzados de la ruta pedaleen con buen ritmo para proporcionarnos las herramientas didácticas que propicien la plena integración de la historieta en el ámbito pedagógico.

En esta línea, la precisa reseña de José Rovira-Collado (Universidad de Alicante) sobre La utilización del cómic para mejorar la expresión oral, la lectura y la escritura (Morata, 2016), de Steve Bowkett y Tony Hitchman, pone el foco sobre la potencialidad del cómic en favor de la planificación visual de la escritura y destaca, asimismo, la utilidad de su lenguaje intrínseco para con la producción inventiva en Educación Primaria y Secundaria. La conclusión, sin ningún atisbo de duda, es que la historieta es un instrumento metacognitivo de primer orden, tremendamente adecuado para la educación, no solo como objeto de lectura, sino también como punto de partida que fomente la creatividad, dado que el acto de dibujar es un placer primordial del ser humano. 

Si les interesa, atiendan a la reseña para conocer los detalles y no se arrepentirán:

HABLAR, LEER Y ESCRIBIR EN VIÑETAS

Tebeosfera. La historieta, lingua franca del futuro.

lunes, 6 de mayo de 2019

CUANDO LA LEYENDA SE CONVIERTE EN HECHO, IMPRIME EL CÓMIC



Quizá por su potencial para evocar, a menudo el cómic ha recurrido a tiempos pretéritos, bien fuera como elemento fundamentalmente iconográfico (por ejemplo, en la tradición del cuaderno clásico español de aventuras) o como parte esencial tanto en lo visual como en lo conceptual del entramado narrativo (la BD, como botón de muestra no excluyente, es pródiga en este modelo merced a Bourgeon, Hermann y otros). En todo caso, a la vista está que la historiografía y el cómic han estado siempre condenados (¡bendecidos!) a entenderse. 

En el artículo de hoy, elaborado por Adexe Hernández Reyes (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria), podemos observar precisamente cómo la historieta, bajo las pautas metodológicas adecuadas, se constituye a manera de herramienta didáctica sumamente dúctil para implementar la enseñanza historiográfica en las aulas de secundaria y bachillerato. Mediante la remisión a la saga de Las aventuras de Alix, de Jacques Martin, ambientada en los tiempos de Julio César, el articulista nos propone una travesía pedagógica a través del mundo clásico que atiende a aspectos diversos, desde la arquitectura hasta el papel de la mujer. Así, el rigor histórico de la obra de Martin (concretamente, de L'enfant grec, editada en álbum por Casterman en 1980) nos permite otear los vericuetos de períodos pasados de gran ascendiente en la conformación de nuestro mundo actual.

Si quieren averiguar, aparte de las implicaturas visuales, las planchas dominicales a todo color, el espacio entre viñetas, la Silver Age, las onomatopeyas narrativas, la línea clara y la escuela Bruguera, qué más han hecho los roma... esto, los tebeos por nosotros, infórmense aquí:
Tebeosfera. Haciendo historia con la historieta.

jueves, 2 de mayo de 2019

ARRIBANDO A LA ÚLTIMA THULE: UN MAPA PARA EXPLORAR EL CÓMIC

Parafraseando a Frank Zappa, ¿escribir sobre historieta es como bailar de arquitectura? Reflexión documentada o cita apócrifa, valga traerla a colación para cavilar sobre los misterios de este (Groensteen dixit) Objeto Cultural No Identificado denominado con varios nombres de guerra, sin duda un medio todavía lozano, con abundantes rutas aún por recorrer y con numerosas aproximaciones de análisis fértil pendientes de ser activadas. Así pues, cabe pensar, con aliento humilde, que este tiempo de meditaciones especulativas sobre la naturaleza de la historieta es un período de prueba y ensayo que, sí, arrojará conclusiones valiosas que perdurarán en el campo académico pero que, igualmente, alumbrará axiomas ahora aparentemente inamovibles y que, sin embargo, caerán antes o después en ruinas (y no por ello perderán su condición de bellos vestigios).

Mientras tanto, el mundo es para los valientes. En Cómics: manual de instrucciones (Astiberri, 2016) los dibujantes Roberto Bergado y Jesús Redondo y los teóricos y guionistas Pepe Gálvez y Antoni Guiral se atreven a proponer una suerte de brújula útil tanto para aprendices como para viejos lobos de mar, una visión panorámica del mundo del tebeo que extrae oro de la variedad de conocimientos que aporta cada autor. El resultado, como atestigua la reseña de Eduard Baile López (Universidad de Alicante), es un magnífico ejercicio de síntesis que fondea en todos y cada uno de los muelles en los que atraca el cómic, desde aspectos estrictamente artísticos hasta los condicionantes industriales. 

Para saber más (no prometemos que mejor), pulse aquí: 
Tebeosfera. Objetivo: la luna... ¿o era el cómic?

lunes, 29 de abril de 2019

EL CÓMIC: VENTANA AL MUNDO, ESCUELA DE LO SENSIBLE


Como ya se ha señalado en entradas anteriores en relación a nuestro monográfico sobre cómic y educación, el fomento lector representa una de las principales preocupaciones entre los docentes. No hay que poner paños calientes: en España se lee poco, y si no se lee (a ser posible, bien), difícilmente se puede aspirar a desarrollar la competencia escrita. Son, sin duda alguna, vasos comunicantes que necesitan de enfoques integradores que permitan alentar a los discentes.

Ante este panorama, da gusto leer un artículo como el de Marta Mateos Núñez y Sergio Suárez Ramírez, ambos docentes de la Universidad de Valladolid, que pone en valor el papel beneficioso que puede jugar el cómic en el marco de la lectura multimodal, un concepto que permea la realidad cultural de estos tiempos que vuelan más que corren. Si, además, este planteamiento se construye teniendo en cuenta la cercanía de los referentes culturales propios (sin caer, por supuesto, en el localismo alienante), miel sobre hojuelas ya que se consigue una implicación más directa del alumnado (en este caso, futuros maestros de Infantil y Primaria) y, asimismo, se ahonda en el respeto por la herencia patrimonial, bien material o inmaterial.

Lean los detalles aquí y difundan:
Tebeosfera. Defensa numantina de la historieta.

jueves, 25 de abril de 2019

SE HACE HACE CAMINO AL ANDAR: EL LENGUAJE DEL CÓMIC COMO HERRAMIENTA COMUNICATIVA CIENTÍFICA

El ámbito universitario cuenta con el potencial necesario para ser un efectivo foco difusor de  innovaciones metodológicas en cuanto a la enseñanza y la investigación pero, a pesar de que a veces se cumplen las expectativas, en muchas otras ocasiones remite a un ente henchido de prime donne aisladas en sus respectivas torres de marfil y en las que aquellas campan a sus anchas confundiendo rigurosidad con inmovilismo. Obviamente, para obtener excelencia académica se deben establecer filtros de calidad adecuados y no caer en la trampa de la innovación que no tiene más valor que su condición de (pasajera) novedad, pero la conveniencia de dicha muralla de contención no tiene por qué ser sinónimo de cerrazón por imitación torticera de las coplas de Manrique (quizá habría que poner más énfasis en aquello de Recuerde el alma dormida...). En todo caso, a menudo hay que tentar a la suerte para avanzar y ejercer, así, de funambulistas del pensamiento; después, por descontado, cabrá ponderar los resultados sin olvidar que, como alertaba el científico Emilio Muñoz, en la investigación es incluso más importante el proceso de exploración que la meta misma (de nuevo, Ítaca y el viaje).

En este contexto, los estudiosos del cómic pugnan desde hace décadas por abrirse paso en el maelstrom de la investigación académica y a fe que asistimos en vivo y en directo a un asentamiento que, por bien que lento, se intuye seguro. No obstante, como señala Álvaro Pons en acertada metáfora historietística, aún resiste esa "irreductible gala" que es el uso del lenguaje del cómic como instrumento de disertación, esto es, como herramienta para la redacción científica: si, a manera de sanedrín autonombrado de expertos, defendemos que se puede escribir sobre cómic, el siguiente paso lógico es predicar con el ejemplo y hacerlo, también, en cómic, una barrera numantina a la que ha puesto cerco Nick Sousanis con Unflattening (Harvard University Press, 2015).

Lean, si tienen la amabilidad, la reseña sobre este punto y aparte en la historia de la investigación y difundan la palabra para que, cuanto antes, alguna editorial tenga a bien de publicar Unflattening entre nosotros: 
Tebeosfera. Nuestras vidas son los cómics que van a dar en las estanterías, que son nuestra tebeoteca.

lunes, 22 de abril de 2019

EL CÓMIC ES UN ARMA CARGADA DE EMPATÍA


Cuando se piensa en didáctica, a menudo pensamos en  enfoques metodológicos que reflexionen sobre problemáticas vinculadas al aprendizaje de las materias tradicionales (lengua, literatura, matemáticas...) y, en cambio, dejamos de lado la vertiente emocional. Afortunadamente, da la sensación de que el ámbito docente ha comenzado a ser receptivo a la necesidad de atender también a la dimensión afectiva de la enseñanza con el propósito de promover un enfoque integrador.

El cómic, gracias al potencial derivado de su lenguaje simbólico, ofrece una vía óptima para tratar la emotividad y la identificación anímica para con nuestros semejantes, de lo cual son muestras fehacientes las creaciones de cariz semibiográfico de diversos historietistas como, por ejemplo, Chester Brown (I never liked you, 1994; Paying for it, 2011), Alison Bechdel (Fun Home: A Family Tragicomic, 2006; Are you my mother? A Comic Drama, 2014) o Phoebe Gloeckner (A Child's Life and Other Stories, 1998; The Diary of a Teenage Girl: An Account in Words and Pictures, 2002). A partir de estas obras, especialmente respecto a las de la última autora, en el artículo de hoy María Teresa Ferreiro Peleteiro medita sobre la idoneidad del cómic, dada su aptitud para desplegar el pensamiento visual ahora en boga, a la hora de fomentar la empatía en relación a la opresión social y física. 

Empaticen, pues, con nuestra llamada de atención y no dejen de leer los detalles aquí: 
Tebeosfera. ¿Qué es es empatía? ¿Y tú me lo preguntas? Empatía es... historieta.

jueves, 18 de abril de 2019

LA HISTORIETA TE DIO EL BELLO VIAJE, SIN ELLA NO HABRÍAS EMPRENDIDO EL CAMINO







Todo aprendizaje en la vida representa un mágico y misterioso viaje, en el que cuentan por igual los aciertos y los errores, quizá incluso más estos últimos si los asumimos como pasos necesarios del proceso para hacernos fuertes ante el infortunio. Se habla de la caída y del restablecimiento del héroe, pero el simbolismo, en clave desmitificadora si se quiere así, es también aplicable a la ruta del estudiante. Y en esta, bien lo sabemos (o deberíamos saberlo) los docentes, las preguntas cuentan tanto o más que las respuestas: cualquiera puede contestar sin ton ni son, pero el arte de la duda relevante requiere la reflexión compleja.

En Enseñar, un viaje en cómic, William Ayers y Ryan Alexander-Tanner parten de esta premisa de la enseñanza como travesía satisfactoria bajo un marco pedagógico que toma partido en favor del enfoque comunicativo frente a la lección magistral. Y, por descontado, lo hacen mediante un despliegue muy inteligente de las posibilidades exploradoras del cómic como herramienta didáctica que permite obtener provecho del espacio del aula y del trabajo cooperativo.

Si quieren más detalles, lean la perspicaz reseña de Víctor Manuel Sanchis Amat y recuerden que, cuando se encuentren de camino a Ítaca, cabe desear que el viaje sea largo, lleno de aventuras, lleno de tebeos: 
Tebeosfera. Viaje con el cómic a mil y un lugar, y disfrute.

lunes, 15 de abril de 2019

WITH A LITTLE HELP FROM MY FRIENDS: EL CÓMIC COLABORATIVO QUE TRASPASA FRONTERAS


La historieta puede ser, entre muchas otras cosas, un instrumento con el que potenciar el cambio social mediante la difusión de los derechos humanos. Cierto es que, cuando se parte de una propuesta proselitista, a veces se puede caer en un tono panfletario (aunque Zola nos demostró que eso no es necesariamente malo...) pero también es posible alumbrar ejemplos que nos hagan reflexionar sobre aquellos valores a menudo en entredicho en este mundo donde el ser humano se comporta como un lobo para con su semejante. 

En el artículo de hoy, David Leat y Lydia Wisocki (Universidad de Newcastle) nos explican con suma pericia el desarrollo del proyecto Freedom City Comics, una antología de siete cómics dedicada a la historia de los derechos civiles y la política en una área geográfica del norte de Inglaterra bajo el marco temático de la libertad. En la elaboración de esta empresa se implementó un marco de colaboración interdisciplinar según el concepto del boundary object (objeto frontera), a partir del cual los articulistas reflexionan sobre los roles plurales y evolutivos a través de las fronteras entre investigadores y creadores, entre lectores e historietistas y, en última instancia, entre estos, los docentes y el alumnado receptor final.

Si les interesa, que no nos cabe duda de que así será, pueden recabar más detalles aquí: 
COLLABORATIVE COMIC AS BOUNDARY OBJECT: THE CREATION, READING, AND USES OF FREEDOM CITY COMICS (original en inglés)
Tebeosfera. Tebeos para salvar la gran zanja.

jueves, 11 de abril de 2019

LA CURIOSIDAD MATÓ AL GATO PERO DIO LUGAR AL HISTORIETISTA (Y AL LECTOR)




En el recuerdo de muchos lectores infantiles de cómic suelen coincidir varios episodios prototípicos (nuestras propias magdalenas de Proust, por así decir) pero, sin duda, uno de los más habituales remite al intento de crear historietas por uno mismo llevado por la curiosidad, en una suerte de imitatio que quizá fue el germen de una carrera profesional en la edad adulta o simplemente quedó en lo anecdótico, a lo sumo en unas cuantas páginas emborronadas en una tarde cualquiera de verano. Pero el éxito o el fracaso de la empresa no es lo relevante en esta experiencia compartida por tantos: lo importante, en verdad, es que nos divertía hacerlo y que, al mismo tiempo, de manera inconsciente aprendíamos a reconocer los entresijos de la creación de este medio que nos fascina y, en definitiva, crecíamos también como lectores. 

Kiko da Silva da estructura de curso a esta pulsión gráfica mediante un artefacto delicioso que, a la manera tal vez de Scott McCloud, se sirve del propio medio como herramienta para explicar, con muchas dosis de humor y con una muy loable ausencia de prejuicios puristas, las pautas de la elaboración de historietas. Aparentemente dirigido a un público infantil y juvenil (de 0 a 99 años), Fiz: Curso de cómic se constituye, además, como un excelente modelo de divulgación para que, al menos, unas gotas de teoría básica puedan llegar a ser degustadas en el aula como pórtico de entrada a lo que, quién sabe, acaso sea el principio de una larga historia de amor con el medio.

Compruébenlo a partir de la sugestiva reseña de Emili Samper:
Tebeosfera. Docere et delectare con la historieta.

lunes, 8 de abril de 2019

ANIMACIÓN A LA LECTURA CON CÓMICS EN PRIMEROS CURSOS DE LA ESO





La motivación lectora, como muchos docentes pueden atestiguar, es un frente de batalla continuo y, además, complejo puesto que remite también a la reflexión crítica que debe derivar (leer no es pasar los ojos por encima de unas letras o de unas imágenes sin más; si no hay comprensión, no hay descodificación y, por tanto, el tiempo invertido es en balde). Lo cierto es que en España hace tiempo que existe un problema grave respecto a los índices de hábito lector y no parece que exista una verdadera voluntad de atajar el problema por parte de las instituciones, por lo que se requieren soluciones integradoras que vayan más allá del exabrupto y de la queja del “ya no se lee como antes”. En este tiempo de cambios que vivimos (¿aunque acaso no ha sido así siempre?), el concepto de lectura se ha diversificado y los estímulos que recibe el alumnado responden a códigos muy variados y, además, constantes dado el acceso ininterrumpido a la información por medio de las ya no tan nuevas tecnologías. Ante esto, sin duda, es de agradecer encontrarse con iniciativas que aboguen por remangarse y abordar la situación sin complejos y con metodologías productivas.

En el artículo sobre el que hoy ponemos el foco, nacido de la buena praxis pedagógica de Ignacio Chato (IES Jaranda) y Manuel Barrero (Asociación Cultural Tebeosfera), se atiende a esta casuística del fomento de la lectura, más concretamente desde la perspectiva real del nivel de educación secundaria en un IES. Y lo hacen mediante una propuesta de programa de animación a la lectura en que la historieta se constituye como eje central para potenciar las competencias didácticas. Los motivos razonados de elección del corpus de cómics y cómo se implementó la propuesta de manera exitosa entre el alumnado, dan fe de un trabajo meditado que, sin duda, ha de servir como modelo para futuras experiencias. Ojalá, pues, sea un paso más en el camino hacia una progresiva consolidación de la presencia del cómic en las guías de lectura de los centros educativos.

Sin más dilación, pasen y, por favor, lean, que solo se vive una vez:

Tebeosfera. Leer tal vez no nos convierta en mejores personas pero no hacerlo, al menos, nos impide ser completos.