martes, 24 de mayo de 2005

El fabuloso mundo de las coincidencias

La obra galardonada

El 22 de mayo, el Diario de Sevilla daba la noticia del galardón logrado por el artista Tomás Pariente Dutor. Se trata del III Premio de Grabado de la Galería Nuevoarte, celebrado el día 21 de mayo, que estimó destinar sus 3.000 euros de dotación a la obra de este autor 'Dale al pobre' [la imagen en color]. Además, el jurado concedió las menciones de honor a las obras tituladas 'El falso amigo', de Pedro Luis Cembranos, y 'Periplos en negro II', de Pedro Arias Moreno. La mención especial del jurado reservada a alumnos de la Facultad de Bellas Artes recayó en la obra 'Ala nevada nocturna', de Pedro Javier Albar Mansoa.
Seguramente, ni los componentes del jurado (Germán Borrachero Valderrama, conservador jefe del Museo del Grabado Español Contemporáneo de Marbella, Manuel Martínez Vela, artista plástico, Teresa Carrasco Gimena, profesora de la Hispalense, Iván de la Torre Amerighi, historiador, Paz Nosti Herrera, directora de la galería, y Patricia Lozano Vieira, historiadora del arte) ni los colaboradores del premio (Ayuntamiento de Sevilla, La Caixa, El Corte Inglés, Sanofi-Aventis, Meliá Lebreros, Bodegas Barbadillo y Fundación Coca-Cola) conocían la existencia de la obra de El Roto (Andrés Rábago) que se aprecia en la imagen adjunta [en b/n], chiste gráfico publicado en el diario El País y recogido en el libro compilatorio El fogonero del Titanic (recopilación de trabajos publicados en El País entre 1997-1998).
La obra de El Roto, que no recibió 3.000 euros

Es más posible que el 'autor' de la obra galardonada, Pariente Dutor, sí conociera la obra de El Roto.

Informó: Lombilla

2 comentarios:

Javier Alcázar dijo...

Este muchacho gastó el cemento cuando le hicieron la cara... ¿Pariente de quién, dices?

carmen dijo...

Acabo de ver la imagen a la cual os referis " dale al pobre" de Tomás Pariente y me gustaría aclarar que los elementos gráficos que utiliza este artista grabador son lugares comunes de la memoria colectiva y, por lo tanto, muchos artistas del humor gráfico han recurrido a ellos en más de una ocasión. Es una imagen arquetípica y ya en los carteles de la guerra civil española eran utilizados a tal efecto: para exaltar los ánimos de los pobres vencidos, humillados y metaforicamente pisoteados. Así que los elementos: el gran zapato a lo "tuneladora" que emerge desde el angulo izquierdo, por el sentido de lectura y el "pobre" personaje, en este caso desnudo llora ante su mala fortuna y no se sabe muy bién si ve venir el zapatón o no... Estos recursos formales creo que no son de nadie o en todo caso de todos, de nuestra historia, de nuestra memoria y el hecho de que un artista, ya sea dibujante, pintor o grabador los haga suyos no significa, a mi entender, que actue como un "plagiador", más bien lo visualiza dando forma a nuestra psique colectiva.