viernes, 9 de noviembre de 2018

BRÍGIDA, CÓMIC HECHO POR MUJERES




La revolución feminista ha sido necesaria en gran medida porque la heteronorma había sedimentado con gran fortaleza desde hacía mucho tiempo. Como la frágil cal encostrada en una concha gigante: para desincrustarla hace falta fuerza. Y sí, claro puede haber reivindicaciones reaccionarias y argumentaciones contrarias en ambos extremos (el feminismo y el heteropatriarcado) pero es obvio que había una desigualdad de género en la que aún estamos instalados.
El caso de la industria de la historieta lo ejemplifica: había mujeres en la industria de los tebeos, pero se dedicaban a labores subsidiarias, como el plegado de cuadernos, el grapado, parte de la distribución, labores de secretaría... en lo creativo, si acaso: el entintado o el coloreado, guiones firmados con nombres neutros (o masculinos), el dibujo de cierto tipo de tebeos (los románticos, por ejemplo). En España apenas hubo historieta femenina hecha por ellas con convicción de ser ellas porque la inercia del pasado era grave. Solo hay que mirar el panorama que dejó la Transición... baldío.
Ahora estamos recuperando esta parcela de la historieta gracias a estas avezadas revolucionarias que lo cuentan todo, sus problemas, sus dudas, sus debilidades y sus aspiraciones. Y lo más interesante es que es global. Es aquí, es en Estados Unidos, es en Japón, es en Chile.
María Isabel Molina nos lo demuestra comentando la trayectoria de la revista Brígida:

LAS MUJERES AL ABORDAJE DEL CÓMIC CHILENO

Tebeosfera. Ellas dan la talla.