lunes, 16 de septiembre de 2019

LA MEMORIA RECUPERADA




Debemos reconocerlo: las políticas culturales en España han dejado mucho que desear en lo relativo a la cultura popular. Cuidamos bastante nuestro patrimonio monumental, también el literario, el musical, el pictórico, el folclórico, por supuesto el religioso... pero otras actividades artísticas o artesanales han sufrido el desprecio sistemático. Por eso, hoy tenemos como resultado un pobre conocimiento de nuestras aleluyas, de la prensa ilustrada local, de la novela popular o de nuestra historieta, lo que conlleva un escaso conocimiento de nuestra historia y cultura social.

No obstante, estamos de enhorabuena porque por fin ha fraguado una iniciativa (privada, eso sí) para poner en marcha un museo del tebeo. Ha sido en Sant Cugat, desde el 13 de junio del presente año, y ese espacio museístico nos ofrece un recorrido por los tebeos del siglo XX, incluso de aquellos que fueron realizados por autores de aquí para editores extranjeros. En este museo hallaremos muestras originales, ejemplares codiciados y un surtido de explicaciones que permiten al visitante conocer fácilmente la evolución de nuestra industria de los tebeos.

LA AVENTURA MUSEÍSTICA DEL TEBEO

Tebeosfera. Del tebeo al museo.



martes, 10 de septiembre de 2019

ENTINTANDO EN LAS SOMBRAS




Hoy está feo llamar a alguien negro, aunque sea un literato cultivado. La figura del nègre littéraire o del ghostwriter es bien conocida en la novela y en el ensayo. Es sabido que no todo lo que firmó Alexandre Dumas lo escribió él. El religioso que amaba los tebeos (religiosos) Fray Justo Pérez de Urbel tampoco escribió todo lo que está a su nombre. ¡Ni George Lucas elaboró la novelización de Star Wars, claro que no! Es así. Por eso los negros aún existen, porque son necesarios, y seguirán existiendo.

En la historieta también los hubo y los hay. Todos tenemos conocimiento de que las grandes tiras de prensa de los grandes artistas americanos eran terminadas por un ejército de laboriosos artistas. También sabemos que los tebeos de los grandes nombres de la historieta europea (Hergé, Peyo, Ibáñez...) llevaban solo su firma pero no los realizaban ellos al completo. Y esto no solo ha sido propio de grandes autores de renombre, otros dibujantes que querían aumentar su producción recurrieron a ayudantes de taller para conseguirlo. Esta entrevista cuenta una experiencia de uno de los ayudantes de Fernando Fernández, Albert Tarragó (entrevistado para Tebeosfera por Miguel Ángel Ferreiro):

LA SOMBRA DEL ENTINTADOR

Tebeosfera. Luz y taquígrafos.









jueves, 5 de septiembre de 2019

FORASTERO EN TIERRA EXTRAÑA




No, no vamos a hablar de un relato sobre un futuro en el que un marciano hijo de terrestres regresa a la Tierra en plan mesiánico. No. El título de esta entrada versa sobre la triste sensación que se produce cuando descubres que tienes que desplazarte a tierras lejanas, extrañas, para poder buscarte el pan o para poder progresar profesionalmente. Y también sobre la aún más triste sensación de que cuando vuelves a tu casa te has convertido en un forastero de producción ignota, a la que nadie da importancia simplemente porque la desconoce.

Esto ocurría con los dibujantes de historieta del siglo pasado cuando emigraban a industrias extranjeras. Algunos eran excepcionales artistas que trabajaban para sellos poderosos de Reino Unido, Francia, Estados Unidos, etcétera, pero en España eran desconocidos. Jordi Franch fue uno de esos autores. Un gran dibujante con escasa obra en tebeos para niñas y abundante en comics for girls. Y uno de los primeros autores españoles que se encargaron del dibujo de una comic strip sindicada en los Estados Unidos, algo nada fácil por entonces. En este artículo de Miquel Poveda se explica todo con detalle (y lleva imágenes nunca vistas del autor):

FRANCH. UN MAESTRO DESCONOCIDO DEL CÓMIC

Tebeosfera. Viñetistas por el mundo.

domingo, 1 de septiembre de 2019

CARRIGAN: EL ETERNO DIALOGADOR





Desde 1959, Angelo Antonioni, Crowley Farber, Lou Flanagan, Anthony Hamilton, Sol Harrison, Anthony Michaels, Anthony W. Rawer, Angela Windsor y Lou Carrigan no han dejado de dialogar. Parecen muchos, cierto, pero el diálogo lo establecían solo con una persona: Antonio Vera.

Vera es uno de esos escritores de historias cortas, sencillas, contundentes, que se vendieron masivamente en los quioscos españoles durante la segunda mitad del siglo pasado. Destacó sobre todo en la acción policíaca y el wéstern, aunque escribió de todo para el mercado del bolsilibro, siendo uno de sus principales ilustradores Rafael Cortiella, con quien mantuvo una larga amistad.

Este texto, escrito a modo de diálogo (como el discurrir de sus relatos novelados), constituye un homenaje a la carrera de Cortiella. Un hermoso recuerdo de quien le conoció muy bien:

EL ENCUENTRO MAGISTRAL 

Tebeosfera. La memoria de la experiencia.


jueves, 29 de agosto de 2019

EXPOSICIONES DE CORTIELLA




Con la nueva funcionalidad de Tebeosfera que hemos denominado Exposiciones podemos agrupar un conjunto grande de imágenes con textos introductorios o al pie para efectuar recorridos gráficos sobre cualquier asunto. Nos permite abundar en la producción de un autor en concreto, como es este caso (el del recientemente fallecido Rafael Cortiella, el eje del presente número de Tebeosfera, dedicado a la migración hacia las industrias europeas del cómic popular en la segunda mitad del siglo XX), o bien generar un orbe gráfico con todos los satélites posible orbitando en torno a un asunto concreto.

Tenemos en mente varias exposiciones previstas sobre variados temas, pero de momento, mientras perfeccionamos el sistema, vayan disfrutando de este festival de imágenes sobre el autor Rafael Cortiella, a cuya memoria contribuimos con las galerías actualmente montadas en nuestra nueva sección EXPOSICIONES.

Hoy les queremos presentar especialmente las siguientes:


Tebeosfera. Muestras de calidad.




domingo, 25 de agosto de 2019

DEL TEBEO A LA ILUSTRACIÓN




Los dibujantes de tebeos que comenzaron a trabajar durante la posguerra sabían bien que no se podían dedicar solo a dibujar historietas. Comenzaban haciendo trabajos de retoque, fondos, ilustraciones, secciones, de todo. Y también realizaban encargos eventuales de ilustración para el emergente mundo de la publicidad.

Cortiella fue uno de los dibujantes de tebeos que ilustró campañas publicitarias a lo largo de toda su vida. Imágenes para revistas, anuncios, pegatinas, cajas de juguetes (como la que encabeza esta entrada), libros educativos y, por supuesto, carátulas de películas, cuando tuvo lugar la revolución del VHS.

En esta exposición podrán ver ejemplos de todo ese trabajo, ordenado cronológicamente, con una gran muestra de sus carátulas para películas de cine distribuidas en cintas magnéticas.

CORTIELLA, PUBLICIDAD E ILUSTRACIÓN

Tebeosfera. No solo de viñetas vive el hombre.

lunes, 19 de agosto de 2019

LA NUEVA EXPOSICIÓN



En Tebeosfera no dejamos de trabajar en pro de nuestra memoria gráfica. Cuando surgió la oportunidad de poder rescatar una gran muestra de la obra de Rafael Cortiella (gracias al enorme esfuerzo del investigador riojano Fernando Rodil), nos percatamos que resultaba complicado incorporar las casi 5.000 imágenes recogidas durante las visitas a su taller. Era una pena ofrecer a los lectores solo una selección mínima, así que resolvimos crear un nuevo sistema para agrupar este tipo de materiales.
Esta nueva funcionalidad de nuestra web se estrena con este número, el 11, dedicado a Cortiella y los emigrantes de la viñeta del siglo pasado. De momento, es una interfaz modesta en la que hemos recogido solo imágenes, pero resulta muy útil para poder ofrecer un recorrido gráfico completo por la obra de un autor.
Señoras y señores, abran boca con las nuevas exposiciones de Tebeosfera admirando la dedicada a la obra pictórica de Rafael Cortiella:

CORTIELLA Y SU PINTURA


Tebeosfera. El gran muestrario gráfico.

jueves, 15 de agosto de 2019

CORTIELLA, UNA FIRMA RECORRE EUROPA




Hubo un tiempo en el que las imágenes que miraban al público europeo desde los quioscos eran obra de españoles. En Reino Unido, en Francia, en Países Bajos o Alemania, en toda Escandinavia... miles y miles de revistas de historietas, novelas de quiosco y otros productos para el entretenimiento, llevaron portadas de españoles.
Prieto Muriana, Jordi Penalva, Manfred Sommer, Ángel Badía, Noiquet, Longarón, Boada, Fernando, Breá o Cortiella fueron firmas muy habituales en portadas de este tipo de productos, la mayoría de las cuales jamás pudimos apreciar en España. Rafael Cortiella es solo un ejemplo de esos autores que crecieron en la industria española de los tebeos de los años cincuenta y que dieron el salto a los mercados exteriores; en su caso, recorriendo todos esos mercados, de una punta a la otra de Europa.

Fernando Rodil, avezado estudioso riojano de la historieta, ha pasado varios años entrevistando y recopilando los trabajos de Cortiella, de modo que ahora, gracias a él, podemos hacer un recorrido por su opera omnia, disponiendo además de ejemplos gráficos de todos sus aportes a la historieta y la ilustración. Con este repaso a la obra de Cortiella obtenemos un ejemplo de lo muchísimo que se trabajó para otros editores y de lo mucho que nos queda por conocer de nuestros autores:

CORTIELLA. UN DIBUJANTE EN CIEN INDUSTRIAS

La imagen de cabecera de esta entrada corresponde a una ilustración publicitaria de Madelman, la cual vincula la pasión inicial de Cortiella por los tebeos (sobre todo los de Hazañas Bélicas), su labor como portadista (en miles de tebeos o novelas de guerra) y como ilustrador publicitario en el final de su trayectoria profesional.

Tebeosfera. Ilustrando nuestro pasado.






viernes, 9 de agosto de 2019

VIÑETAS DE MIL AMORES




¿Cuántas veces se puede narrar el enamoramiento? ¿Mil veces? ¿Millones? La respuesta es sencilla: infinitas veces. Porque el cuento de la transformación (en este caso, del apasionamiento) es el relato en torno al cual pivotan todos los demás. Nunca nos cansamos de él. En los tebeos, esas transformaciones, han dado lugar a los grandes géneros y, a los chicos, el romántico se nos antoja el más repetitivo. A ellas les aburre el de acción ¡Siempre es lo mismo!
En efecto, lo es. Pero funciona. Y en el ecuador del siglo XX se demostró con creces en la industria británica del cómic, cuando comenzaron a brotar libritos y revistas con cómics de amoríos que crecieron como la espuma. Tanto, que sus editores tuvieron que reclamar dibujantes del extranjero, y los que mejor funcionaron fueron los españoles.
En este artículo se da repaso a aquella florescencia romántica, en miles y miles de tebeos que salían semanalmente contando historias de amor dirigidas a un público adolescente femenino. Bernárdez y Barrero ponen la tilde, además, sobre la participación española en ellos, que fue masiva:

EN ALAS DEL ROMANCE

Tebeosfera. Enamorados de los cómics.




lunes, 5 de agosto de 2019

ESPAÑA DIVIERTE A ALEMANIA




Conocemos pocos cómics llegados de Alemania, salvo por alguna serie emblemática como Fix und Foxi, que no dejaba de ser una variante de las muchas historietas de animales antropomorfos que Disney distribuyó por Alemania tras el final de la II Guerra Mundial y que calaron hondo entre la población de la República Federal. Allí, los reyes de los tebeos fueron Mickey, Donald y otros personajes dirigidos al público infantil que, llegados los años sesenta, serían dibujados en gran medida por italianos y por españoles a través de agencias.

Es interesante ver cómo surgió un mercado nuevo que generaba pingües beneficios entre editores, agentes y autores y que arrastró a muchos de nuestros dibujantes de historieta entre el ecuador del siglo XXI y años recientes (como por ejemplo, Carlos Giménez, autor de la imagen que encabeza esta entrada). Y es ciertamente triste comprobar qué poco los conocemos...

Alfons Moliné solventa en parte esta tristeza con este repaso a la aportación de españoles al mercado alemán de tebeos para niños:

LA LLAMADA DEL NORTE

Tebeosfera. Ningún niño sin sonrisa.


lunes, 29 de julio de 2019

LA OPORTUNIDAD DE LAS AGENCIAS




La industria española de la historieta fue boyante durante los años cuarenta, o eso se cuenta. Más lo fue durante los cincuenta, y desde luego cuando más se distribuyeron por nuestro país fue en el comienzo de la década de los años sesenta. Pero las condiciones de trabajo no iban en paralelo a la enorme difusión y popularidad de los tebeos. Algunos autores que se aventuraron fuera de nuestras fronteras y probaron suerte en otros mercados (en Latinoamérica, en Estados Unidos, en Europa) descubrieron que allí se trabajaba en mejores condiciones y se cobraba más. Eso era tentador, pero… ¿cómo llegar a esos editores?

Antoni Guiral, uno de nuestros mejores estudiosos de los tebeos conoce bien ese periodo, en el que unos intermediarios llamados agencias se encargaron de tender puentes entre el talento de nuestros autores y la avidez comercial de los editores extranjeros. El resultado fue una salida masiva de arte español hacia otras industrias y otros tebeos de los que apenas sabíamos nada entonces (y de los que poco sabemos ahora).

ÉXODO DE VIÑETAS

Tebeosfera. Intermediarios de la historieta.

martes, 23 de julio de 2019

TEBEOSFERA 11 EN LINEA




El verano llega con otro nuevo número de Tebeosfera, el duodécimo (numerado como 11, porque hubo un número 0) y en esta ocasión va dedicado a los autores que emigraron profesionalmente a los mercados extranjeros y cuya obra apenas hemos podido recuperar. Un ejemplo claro es la obra del recientemente fallecido Rafael Cortiella, autor de la imagen que encabeza esta entrada.

Va a ser un número interesante porque habla de una memoria artística desaparecida y de unas firmas poco conocidas por el público actual, pero no con menos calidad que la de sus contemporáneos.

Para comenzar abriendo boca, el sumario del número está aquí:

https://revista.tebeosfera.com/sumario/11/

Y el editorial puede leerse en este enlace.

Tebeosfera. Abriendo horizontes.

lunes, 8 de julio de 2019

EL FIEL DE LA BALANZA


Nada mejor para soportar los rigores del verano que una refrescante lectura estival, y para ello nuestro director, Manuel Barrero, reseña tres tebeos recientes de dos jóvenes sellos editoriales: Lo que la noche sabe (Navona), Howard P. Lovecraft. El escritor de las tinieblas (Oberon) y Llegará el invierno (Navona):

EL FIEL DE LA BALANZA

Tebeosfera. Reseñas equilibradas

lunes, 24 de junio de 2019

CAVA Y SU GUION




Con Felipe Hernández Cava cuajó una idea que latía en los corazones de los que amaban los tebeos y querían hacer cultura del medio: construir una gramática nueva y eficiente libre de etiquetas. Por eso no se puede decir que Cava escribió historieta protesta o tebeos para adultos, ni ha hecho cómic posmoderno ni novela gráfica. Hace historieta con mayúscula. Historieta, o sea.

Su fuerte es la síntesis, que ha usado muy bien para rescatar ecos de la memoria con afán por derribar lo ilusorio. Le va el relato seco y pausado, siempre fuertemente documentado aunque no se note mucho, el cual suele derivar hacia el lado amargo. En esta revisión del guion característico de Cava que ha hecho nuestro colaborador Jesús Gisbert se aportan algunas claves sobre las historietas que hace el autor de El artefacto perverso y les aseguro que es muy conveniente leerlo.


EL GUION DE FELIPE HERNÁNDEZ CAVA

Tebeosfera. Autores en esencia.


lunes, 17 de junio de 2019

LA TRAVESÍA DEL CÓMIC

Con el artículo de hoy, concluye este largo (esperemos que no tortuoso) camino con el que hemos recorrido variadas sendas en cuanto a las posibilidades didácticas del cómic. Ciertamente, si atendemos a la integración protípica de un doble código artístico, textual e icónico, cabe concluir que la lectura de historietas permite entrelazar el placer lector y el goce estético, por lo que los docentes tienen ante sí una apasionante oportunidad para desarrollar un diálogo fértil con la literatura.

Siguiendo, precisamente, esta metáfora del viaje, Jerónimo Méndez Cabrera (Florida Universitària) nos propone un acercamiento al concepto de las geografías literarias a partir del añorado Jiro Taniguchi y su magna obra Aruku Hito (1992). Y lo hace, además, con admirable destreza al perfilar la narrativa gráfica del mangaka más europeo de todos como modelo de deriva poética que posibilita la construcción de un no-relato que, a su vez, abre las puertas a un enfoque interdisciplinar: en su deambular, Taniguchi subjetiviza el espacio de manera que, desde cierto prisma del pacto ficcional, el docente puede establecer vínculos con respecto al planteamiento experiencial de la ciudad.

Pasen y circulen sin prisas:  
Tebeosfera. Caminante, no hay camino, se hace camino al leer cómics.

miércoles, 12 de junio de 2019

EL CANTAR DE AGLAÉ




En pleno siglo XXI, los cuentos de hadas no son lo que eran. Las niñas ya no quieren ser princesas, y los príncipes ya no son azules. Toca replantearnos los roles habituales de género en este tipo de historias.
Héctor Tarancón reseña El cantar de Aglaé, un cuento de hadas posmoderno en clave feminista obra de la autora francesa Anne Simon:
LA FUERZA DEL DESTINO

Tebeosfera. Princesas 2.0

lunes, 10 de junio de 2019

BUENOS TIEMPOS PARA LA LÍRICA (Y LA HISTORIETA)



El tema de las lecturas obligatorias ofrece un marco de debate muy sugestivo: por un lado, es razonable pensar que el canon de clásicos debe ser conocido puesto que representa lo mejor de una tradición cultural y enriquece la formación del alumnado; por otro lado, en ocasiones dichas obras referenciales representan un escollo complejo para unos receptores que no siempre cuentan con la competencia necesaria para asimilarlos como corresponde, con lo que acaban por ser mal digeridos y a menudo conducen a una visión negativa de la lectura de por vida. Detrás de todo esto, salta a la vista, se encuentra el problema del fomento lector y, por extensión, de la interpretación crítica de los textos derivada de una lectura atenta.

En el texto que hoy promocionamos, Laura Palomo Alepuz, profesora de la Universidad de Alicante, nos presenta, precisamente, una propuesta de taller en el contexto del Grado de Educación Primaria que bien podría servir como modelo para acceder a los clásicos literarios con el cómic como incitador, sin que ello obste para reconocer, también, el valor específico autónomo de cada artefacto analizado. Así, la articulista, mediante una metodología activa, parte de Lorca. Un poeta en Nueva York (2016), de Carles Esquembre, para establecer una ruta que conduzca a la comprensión crítica de Poeta en Nueva York (1940, aunque escrito entre 1929 y 1930), de Federico García Lorca. Esta senda placentera, además, pone de relieve que poesía e historieta comparten algunas peculiaridades que, al menos potencialmente, podrían propiciar intersecciones cautivadoras (por ejemplo, si espejeamos la asociación de ideas de aquella en la solidaridad icónica), de lo cual los historietistas españoles han ofrecido numerosas muestras sublimes, desde Antonio Altarriba y Luis Royo hasta Laura Pérez Vernetti.

"Solo el misterio nos hace vivir", pero en este caso es mejor que lean el artículo y, quién sabe, tal vez desentrañen algún arcano:   
Tebeosfera. Tebeo que te quiero tebeo.

jueves, 6 de junio de 2019

EL MUNDO CLÁSICO EN VIÑETAS





¿Quién dice que la enseñanza y el aprendizaje tienen que ser aburridos? ¿Es posible divertirse enseñando? ¿Y aprender divirtiéndose? ¿Tiene el cómic algo que aportar a profesores y alumnos?

Manuel Barrero reseña la nueva edición de El mundo clásico, primer volumen de una obra de mayor recorrido del profesor de educación secundaria e historietista Pedro Cifuentes titulada Historia del arte en cómic, que fue lanzada previamente por el propio autor mediante financiación colectiva y que, dado el éxito obtenido (que ha superado todas sus expectativas), ha decidido finalmente confiar a Desperta Ferro Ediciones.

Pasen y lean:
LA LETRA CON VIÑETAS ENTRA

Tebeosfera. Enseñar deleitando

lunes, 3 de junio de 2019

EL CÓMIC COMO ESTÍMULO A LA INTERPRETACIÓN LINGÜÍSTICA



La lengua es, sin duda, un tesoro fascinante mediante el que se supera a menudo la literalidad para adentrarse en el terreno de lo simbólico, aspecto que constituye el núcleo de buena parte de la pulsión creativa del ser humano. Esta vertiente lingüística de carácter interpretativo, de la que depende el éxito de la comunicación, tiene en la pragmática un campo de análisis altamente fructífero, dado el potencial que ofrecen conceptos como la teoría de los actos de habla o la de la relevancia.      

En el artículo de hoy Nerea Ruiz Arnau (Universitat d'Alacant) nos presenta, precisamente, un acercamiento a dicho ámbito, el de la pragmalingüística, a partir de ejemplos historietísticos que se consideran sugestivos por su condición de modelo integrador de imagen y palabra (al menos prototípicamente, dado que la abstracción y el concepto de solidaridad icónica han irrumpido con fuerza en el debate teórico y tal vez lo cambien todo). La autora lo hace, además, partiendo de un corpus de viñetas pertenecientes a manuales de secundaria, con lo cual se puede atender a la manera en la que el sistema educativo concibe el medio. En este sentido, quizá pueda considerarse que se abre aquí una ruta de análisis que, como botón de muestra que no agota las posibilidades, permitiría establecer paralelismos entre las implicaturas visuales y el espacio entre viñetas respecto del contexto y la inferencia. 

Si tienen curiosidad, pasen e infieran, deduzcan, intuyan: 
Tebeosfera. Flores de loto azul y gatúbelas y caminos de perdición, todo está en los cómics.

jueves, 30 de mayo de 2019

DE LA NOSTALGIA, EL RELATO




Resulta chocante que el vate y comentarista de tebeos Héctor Tarancón cite en su reseña de Ceniza a las superproducciones cinematográficas Infinity War y Endgame, ambas unidas por un nexo que es el que da título a la obra reseñada: la ceniza.

En efecto, en ocasiones el relato más convincente es el del trayecto pausado y frágil, que acaso se detiene en el recuerdo, o que concluye con una nostalgia ligera y veraniega. Recordemos que el villano de la epopeya cósmica en la que una miríada de superhéroes luchan por restablecer la vida de medio universo solo se siente feliz en esta misma circunstancia: esbozando media sonrisa nostálgica mientras contempla tranquilo un bucólico paisaje.

Por eso, quizá, el relato de Ceniza, obra de Serena Schinaia, sea tan hipnótico. Permite que Héctor te convenza tras leer su reseña:

DESPUÉS DE LLEGAR

Tebeosfera. Los recuerdos son las cenizas del tiempo.


lunes, 27 de mayo de 2019

EL CÓMIC, TESTIGO DE LA HISTORIA


Uno de los grandes atractivos de adentrarse en el cómic es que se trata de un medio relativamente joven, aún sumergido en un proceso de evolución al que estamos asistiendo, afortunados espectadores, en vivo y en directo. Algunos estudiosos exponen intuiciones razonables y verosímiles y, asimismo, se hacen esfuerzos por llegar a consensos críticos, pero, en el último segundo, la historieta se escabulle de entre las manos como un pez que se resiste a ser apresado. En cierta manera, si me permiten la hipérbole, es como si pudiéramos sentarnos a observar a los pintores de la cueva de Chauvet o, tal vez más fácilmente asimilable, como si escucháramos la recitación de Homero (sea figura histórica o concepto abstracto) al mismo tiempo que construye los fundamentos de la futura narrativa occidental. 

Este componente mutacional es excelentemente explicado por Tomás Ortega (Universidad de Sevilla) en nuestro artículo estrella del día. El teórico, autor del muy recomendable Las caras de la guerra. La Guerra Civil a través de los personajes de las viñetas (Asociación Cultural Tebeosfera Ediciones, 2018), pone el foco, previo apartado acerca de aspectos del lenguaje del medio, sobre las transformaciones experimentadas en el seno de la escena historietística española reciente. A lo largo de este paseo panorámico queda patente que el abanico de formas y contenidos es variopinto y que, especialmente, resulta notable, tanto cualitativa como cuantitativamente, la manera en que nuestros autores han atendido a la memoria traumática de la piel de toro en relación a la Guerra Civil y la dictadura. Con esto, el cómic se revela como ámbito propicio para otear el pasado y, en definitiva, compenderlo. Porque, más allá de recursos publicitarios, nada es propiamente atemporal: más bien al contrario, los artefactos culturales son hijos de su tiempo, y, en los casos más brillantes, capturan el zeitgeist para que generaciones venideras puedan echar la vista atrás y aprender. 

DE LAS HISTORIAS DEL TEBEO A LA NOVELA GRÁFICA HISTÓRICA. UNA EVOLUCIÓN PARTICULAR

Tebeosfera. La historieta nos absolverá.

jueves, 23 de mayo de 2019

LA DESPLAZADA REVISITACIÓN DE LA GUERRA CIVIL





















Cada vez es más habitual hacer coincidir todo lo que suena a posguerra o a franquismo, o incluso a tardofranquismo, con la Guerra Civil. El caso de la colección Hazañas Bélicas es paradigmático. En España no se pudo publicar apenas ningún tebeo bélico en la década que siguió al final de la Guerra Civil simple y llanamente porque el nuevo Código Penal castigaba muy duramente toda posible interpretación esquiva del poder del Ejército. Ningún editor, salvo alguno ligado al Movimiento, se atrevió a contar historias de guerra, y menos si transcurrían en la más reciente. La popular colección Hazañas Bélicas apareció diez años después, en 1948, propiciada por la enorme repercusión de la II Guerra Mundial, y en aquellos tebeos jamás salieron "rojos" ni "azules", aunque los malos siempre fueron los soviéticos, obviamente.
Revisitar el conflicto cainita mediante un tebeo alusivo a los de Toray que dibujaba Boixcar no deja de ser un ejercicio atinado, por lo simbólica que fue aquella colección, aunque no se ajuste a la verdad. Pero lo que sí que es acertado, ajustándose también a lo verosímil, es la propuesta que hace el buen lector Jesús Gisbert con esta reseña del integral de esta colección (publicada en su día por Glénat, recopilada hoy por Norma): recomendar su uso en las aulas para hacer comprender a las nuevas generaciones qué significó aquella guerra, o cualquier guerra. Gisbert disecciona estos tebeos con acierto y hace propuestas pedagógicas, dejando la duda en el aire, porque la rebeldía del adolescente es eso que sigue siendo impredecible. Como el estallido del odio entre los hombres.

NUEVAS HAZAÑAS BÉLICAS

Tebeosfera. No hay guerra buena, ni tebeo que bien la refleje.


lunes, 20 de mayo de 2019

RESOLVIENDO ENIGMAS PARA HACER DE LA DIDÁCTICA DEL CÓMIC UN NUEVO PARADIGMA



La relación de la crítica con la obra de Francisco Ibáñez daría para mucha literatura (¿de terror, quizá?) pero, sin duda, es innegable que sus creaciones han traspasado el espacio primigenio de las viñetas para alojarse en la memoria colectiva, especialmente por lo que se refiere a Mortadelo y Filemón. Más que una cabecera de historieta, la pareja de la T.I.A. remite a un fenómeno sociológico que no parece debilitarse con el paso del tiempo. Ubicuos en medios de comunicación y en conversaciones casuales de la cotidianidad por igual, el dúo dinámico del espionaje atolondrado forma parte del relato biográfico de muchos españoles y es por ello que resulta estimulante encontrar un artículo con un acercamiento refrescante que los disponga en la palestra bajo una luz nueva.

Así, en el texto de hoy Ramón Sánchez Verdú trae bajo el brazo una propuesta de trabajo para las aulas de secundaria a partir de las andanzas y desventuras de este par de dos de la extinta Bruguera. Con un ojo puesto en la mejora de la motivación del alumnado (ese preciado cáliz que persiguen los docentes), nuestro articulista desgrana un alentador proceso metodológico que consiste en enseñar contenidos de Ciencias Sociales a partir del concepto de los GeoHenigmas, esto es, el recurso a acertijos conformados por contenidos de Geografía e Historia. Dichos misterios se plantean con la perspectiva de incentivar la iniciativa investigadora de los estudiantes (es lo contrario, pues, a darles la información ya masticada: una suerte de variación del flipped classroom), por lo que entra en juego un componente lúdico que se constituye como ruta inequívoca hacia la competencia de aprender a aprender. Es en este contexto, finalmente, que las viñetas de Ibáñez adoptan un papel esencial para espolear el deseo de los alumnos de averiguar por sí mismos gracias a la fórmula característica de humor total que abarca desde el slapstick hasta la farsa pasando por la sátira política y el gag visual. 

Si les parece interesante, adéntrese sin demora y descifren el enigma de la didáctica: 
Tebeosfera. Los tebeos, geografía de nuestra crónica sentimental.

lunes, 13 de mayo de 2019

EN BUSCA DEL PATRIMONIO PERDIDO: EL CÓMIC COMO GRIAL DIDÁCTICO PARA DESCIFRAR EL PASADO


Arrebatados por el recuerdo de sus primeras lecturas, para muchos lectores el cómic es probablemente sinónimo de aventuras y descubrimientos. Y lo cierto es que el medio, al menos icónicamente, se nutre a menudo de la mitología de personajes entregados a la exploración incesante: merced a la proyección mental del lector, el mundo dibujado en las viñetas se desborda por entre las calles que (a veces) las separan y deviene en mapas complejos plagados de ciudades abandonadas y templos malditos, bien en latitudes exóticas o, más a menudo de lo que nos percatamos, a la vuelta de la esquina.     

Inspirados quizá por este poder evocador, Daniel Becerra Romero (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria) y Soraya Jorge Godoy (Consejería de Educación y Universidades del Gobierno de Canarias) nos ofrecen un artículo en el que parten de la premisa de que la historieta, en comandita con el cine, ha funcionado a menudo como estímulo vocacional para arqueólogos e historiadores, profesiones fuertemente imbuidas de ética ciudadana en relación a la cultura puesto que el análisis ponderado del pasado predetermina lo que somos o, más bien, lo que decidamos ser (apunte que, añadamos, no es baladí que encuentre refugio en Tebeosfera, estandarte de la consideración del cómic como patrimonio bajo responsabilidad de todos los miembros de la sociedad). Así, haciendo acopio de ejemplos de diversa procedencia pero que encuentra su filón en oro en la rica tradición francobelga de reaprovechar los hitos pretéritos para hablarnos del presente, los autores destacan el papel del docente/investigador como mediador para salvar las interpretaciones anacrónicas y aplauden la tendencia cada vez mayor de tebeos que, aun en el reino de la ficción, depuran la base científica para elaborar recreaciones verosímiles del hecho histórico.

Si la enseñanza tiene algún correlato con la excavación de fosas en busca de tesoros perdidos, seamos osados y abramos esta particular tumba de Tutankamón que representa el artículo de hoy. En el peor de los casos, caerá sobre nosotros la maldición de todo lector de cómics, el fin del espacio para almacenarlos. Pero, si somos más sabios, habrá merecido la pena:

Tebeosfera. La vuelta al cómic en ochenta mundos.

viernes, 10 de mayo de 2019

LA FORJA DE UN TEBEOPARLANTE: EL SUPERPODER EDUCATIVO DE LA IMAGEN

Cualquier docente sabe que, a pesar de que el camino recorrido en favor de la penetración del cómic en las aulas remite a un paso firme, todavía quedan algunas etapas de alta montaña por afrontar. Así, elaborando la metáfora ciclista, podría decirse que es necesario aún que algunos esforzados de la ruta pedaleen con buen ritmo para proporcionarnos las herramientas didácticas que propicien la plena integración de la historieta en el ámbito pedagógico.

En esta línea, la precisa reseña de José Rovira-Collado (Universidad de Alicante) sobre La utilización del cómic para mejorar la expresión oral, la lectura y la escritura (Morata, 2016), de Steve Bowkett y Tony Hitchman, pone el foco sobre la potencialidad del cómic en favor de la planificación visual de la escritura y destaca, asimismo, la utilidad de su lenguaje intrínseco para con la producción inventiva en Educación Primaria y Secundaria. La conclusión, sin ningún atisbo de duda, es que la historieta es un instrumento metacognitivo de primer orden, tremendamente adecuado para la educación, no solo como objeto de lectura, sino también como punto de partida que fomente la creatividad, dado que el acto de dibujar es un placer primordial del ser humano. 

Si les interesa, atiendan a la reseña para conocer los detalles y no se arrepentirán:

HABLAR, LEER Y ESCRIBIR EN VIÑETAS

Tebeosfera. La historieta, lingua franca del futuro.

lunes, 6 de mayo de 2019

CUANDO LA LEYENDA SE CONVIERTE EN HECHO, IMPRIME EL CÓMIC



Quizá por su potencial para evocar, a menudo el cómic ha recurrido a tiempos pretéritos, bien fuera como elemento fundamentalmente iconográfico (por ejemplo, en la tradición del cuaderno clásico español de aventuras) o como parte esencial tanto en lo visual como en lo conceptual del entramado narrativo (la BD, como botón de muestra no excluyente, es pródiga en este modelo merced a Bourgeon, Hermann y otros). En todo caso, a la vista está que la historiografía y el cómic han estado siempre condenados (¡bendecidos!) a entenderse. 

En el artículo de hoy, elaborado por Adexe Hernández Reyes (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria), podemos observar precisamente cómo la historieta, bajo las pautas metodológicas adecuadas, se constituye a manera de herramienta didáctica sumamente dúctil para implementar la enseñanza historiográfica en las aulas de secundaria y bachillerato. Mediante la remisión a la saga de Las aventuras de Alix, de Jacques Martin, ambientada en los tiempos de Julio César, el articulista nos propone una travesía pedagógica a través del mundo clásico que atiende a aspectos diversos, desde la arquitectura hasta el papel de la mujer. Así, el rigor histórico de la obra de Martin (concretamente, de L'enfant grec, editada en álbum por Casterman en 1980) nos permite otear los vericuetos de períodos pasados de gran ascendiente en la conformación de nuestro mundo actual.

Si quieren averiguar, aparte de las implicaturas visuales, las planchas dominicales a todo color, el espacio entre viñetas, la Silver Age, las onomatopeyas narrativas, la línea clara y la escuela Bruguera, qué más han hecho los roma... esto, los tebeos por nosotros, infórmense aquí:
Tebeosfera. Haciendo historia con la historieta.

jueves, 2 de mayo de 2019

ARRIBANDO A LA ÚLTIMA THULE: UN MAPA PARA EXPLORAR EL CÓMIC

Parafraseando a Frank Zappa, ¿escribir sobre historieta es como bailar de arquitectura? Reflexión documentada o cita apócrifa, valga traerla a colación para cavilar sobre los misterios de este (Groensteen dixit) Objeto Cultural No Identificado denominado con varios nombres de guerra, sin duda un medio todavía lozano, con abundantes rutas aún por recorrer y con numerosas aproximaciones de análisis fértil pendientes de ser activadas. Así pues, cabe pensar, con aliento humilde, que este tiempo de meditaciones especulativas sobre la naturaleza de la historieta es un período de prueba y ensayo que, sí, arrojará conclusiones valiosas que perdurarán en el campo académico pero que, igualmente, alumbrará axiomas ahora aparentemente inamovibles y que, sin embargo, caerán antes o después en ruinas (y no por ello perderán su condición de bellos vestigios).

Mientras tanto, el mundo es para los valientes. En Cómics: manual de instrucciones (Astiberri, 2016) los dibujantes Roberto Bergado y Jesús Redondo y los teóricos y guionistas Pepe Gálvez y Antoni Guiral se atreven a proponer una suerte de brújula útil tanto para aprendices como para viejos lobos de mar, una visión panorámica del mundo del tebeo que extrae oro de la variedad de conocimientos que aporta cada autor. El resultado, como atestigua la reseña de Eduard Baile López (Universidad de Alicante), es un magnífico ejercicio de síntesis que fondea en todos y cada uno de los muelles en los que atraca el cómic, desde aspectos estrictamente artísticos hasta los condicionantes industriales. 

Para saber más (no prometemos que mejor), pulse aquí: 
Tebeosfera. Objetivo: la luna... ¿o era el cómic?

lunes, 29 de abril de 2019

EL CÓMIC: VENTANA AL MUNDO, ESCUELA DE LO SENSIBLE


Como ya se ha señalado en entradas anteriores en relación a nuestro monográfico sobre cómic y educación, el fomento lector representa una de las principales preocupaciones entre los docentes. No hay que poner paños calientes: en España se lee poco, y si no se lee (a ser posible, bien), difícilmente se puede aspirar a desarrollar la competencia escrita. Son, sin duda alguna, vasos comunicantes que necesitan de enfoques integradores que permitan alentar a los discentes.

Ante este panorama, da gusto leer un artículo como el de Marta Mateos Núñez y Sergio Suárez Ramírez, ambos docentes de la Universidad de Valladolid, que pone en valor el papel beneficioso que puede jugar el cómic en el marco de la lectura multimodal, un concepto que permea la realidad cultural de estos tiempos que vuelan más que corren. Si, además, este planteamiento se construye teniendo en cuenta la cercanía de los referentes culturales propios (sin caer, por supuesto, en el localismo alienante), miel sobre hojuelas ya que se consigue una implicación más directa del alumnado (en este caso, futuros maestros de Infantil y Primaria) y, asimismo, se ahonda en el respeto por la herencia patrimonial, bien material o inmaterial.

Lean los detalles aquí y difundan:
Tebeosfera. Defensa numantina de la historieta.

jueves, 25 de abril de 2019

SE HACE HACE CAMINO AL ANDAR: EL LENGUAJE DEL CÓMIC COMO HERRAMIENTA COMUNICATIVA CIENTÍFICA

El ámbito universitario cuenta con el potencial necesario para ser un efectivo foco difusor de  innovaciones metodológicas en cuanto a la enseñanza y la investigación pero, a pesar de que a veces se cumplen las expectativas, en muchas otras ocasiones remite a un ente henchido de prime donne aisladas en sus respectivas torres de marfil y en las que aquellas campan a sus anchas confundiendo rigurosidad con inmovilismo. Obviamente, para obtener excelencia académica se deben establecer filtros de calidad adecuados y no caer en la trampa de la innovación que no tiene más valor que su condición de (pasajera) novedad, pero la conveniencia de dicha muralla de contención no tiene por qué ser sinónimo de cerrazón por imitación torticera de las coplas de Manrique (quizá habría que poner más énfasis en aquello de Recuerde el alma dormida...). En todo caso, a menudo hay que tentar a la suerte para avanzar y ejercer, así, de funambulistas del pensamiento; después, por descontado, cabrá ponderar los resultados sin olvidar que, como alertaba el científico Emilio Muñoz, en la investigación es incluso más importante el proceso de exploración que la meta misma (de nuevo, Ítaca y el viaje).

En este contexto, los estudiosos del cómic pugnan desde hace décadas por abrirse paso en el maelstrom de la investigación académica y a fe que asistimos en vivo y en directo a un asentamiento que, por bien que lento, se intuye seguro. No obstante, como señala Álvaro Pons en acertada metáfora historietística, aún resiste esa "irreductible gala" que es el uso del lenguaje del cómic como instrumento de disertación, esto es, como herramienta para la redacción científica: si, a manera de sanedrín autonombrado de expertos, defendemos que se puede escribir sobre cómic, el siguiente paso lógico es predicar con el ejemplo y hacerlo, también, en cómic, una barrera numantina a la que ha puesto cerco Nick Sousanis con Unflattening (Harvard University Press, 2015).

Lean, si tienen la amabilidad, la reseña sobre este punto y aparte en la historia de la investigación y difundan la palabra para que, cuanto antes, alguna editorial tenga a bien de publicar Unflattening entre nosotros: 
Tebeosfera. Nuestras vidas son los cómics que van a dar en las estanterías, que son nuestra tebeoteca.

lunes, 22 de abril de 2019

EL CÓMIC ES UN ARMA CARGADA DE EMPATÍA


Cuando se piensa en didáctica, a menudo pensamos en  enfoques metodológicos que reflexionen sobre problemáticas vinculadas al aprendizaje de las materias tradicionales (lengua, literatura, matemáticas...) y, en cambio, dejamos de lado la vertiente emocional. Afortunadamente, da la sensación de que el ámbito docente ha comenzado a ser receptivo a la necesidad de atender también a la dimensión afectiva de la enseñanza con el propósito de promover un enfoque integrador.

El cómic, gracias al potencial derivado de su lenguaje simbólico, ofrece una vía óptima para tratar la emotividad y la identificación anímica para con nuestros semejantes, de lo cual son muestras fehacientes las creaciones de cariz semibiográfico de diversos historietistas como, por ejemplo, Chester Brown (I never liked you, 1994; Paying for it, 2011), Alison Bechdel (Fun Home: A Family Tragicomic, 2006; Are you my mother? A Comic Drama, 2014) o Phoebe Gloeckner (A Child's Life and Other Stories, 1998; The Diary of a Teenage Girl: An Account in Words and Pictures, 2002). A partir de estas obras, especialmente respecto a las de la última autora, en el artículo de hoy María Teresa Ferreiro Peleteiro medita sobre la idoneidad del cómic, dada su aptitud para desplegar el pensamiento visual ahora en boga, a la hora de fomentar la empatía en relación a la opresión social y física. 

Empaticen, pues, con nuestra llamada de atención y no dejen de leer los detalles aquí: 
Tebeosfera. ¿Qué es es empatía? ¿Y tú me lo preguntas? Empatía es... historieta.

jueves, 18 de abril de 2019

LA HISTORIETA TE DIO EL BELLO VIAJE, SIN ELLA NO HABRÍAS EMPRENDIDO EL CAMINO







Todo aprendizaje en la vida representa un mágico y misterioso viaje, en el que cuentan por igual los aciertos y los errores, quizá incluso más estos últimos si los asumimos como pasos necesarios del proceso para hacernos fuertes ante el infortunio. Se habla de la caída y del restablecimiento del héroe, pero el simbolismo, en clave desmitificadora si se quiere así, es también aplicable a la ruta del estudiante. Y en esta, bien lo sabemos (o deberíamos saberlo) los docentes, las preguntas cuentan tanto o más que las respuestas: cualquiera puede contestar sin ton ni son, pero el arte de la duda relevante requiere la reflexión compleja.

En Enseñar, un viaje en cómic, William Ayers y Ryan Alexander-Tanner parten de esta premisa de la enseñanza como travesía satisfactoria bajo un marco pedagógico que toma partido en favor del enfoque comunicativo frente a la lección magistral. Y, por descontado, lo hacen mediante un despliegue muy inteligente de las posibilidades exploradoras del cómic como herramienta didáctica que permite obtener provecho del espacio del aula y del trabajo cooperativo.

Si quieren más detalles, lean la perspicaz reseña de Víctor Manuel Sanchis Amat y recuerden que, cuando se encuentren de camino a Ítaca, cabe desear que el viaje sea largo, lleno de aventuras, lleno de tebeos: 
Tebeosfera. Viaje con el cómic a mil y un lugar, y disfrute.

lunes, 15 de abril de 2019

WITH A LITTLE HELP FROM MY FRIENDS: EL CÓMIC COLABORATIVO QUE TRASPASA FRONTERAS


La historieta puede ser, entre muchas otras cosas, un instrumento con el que potenciar el cambio social mediante la difusión de los derechos humanos. Cierto es que, cuando se parte de una propuesta proselitista, a veces se puede caer en un tono panfletario (aunque Zola nos demostró que eso no es necesariamente malo...) pero también es posible alumbrar ejemplos que nos hagan reflexionar sobre aquellos valores a menudo en entredicho en este mundo donde el ser humano se comporta como un lobo para con su semejante. 

En el artículo de hoy, David Leat y Lydia Wisocki (Universidad de Newcastle) nos explican con suma pericia el desarrollo del proyecto Freedom City Comics, una antología de siete cómics dedicada a la historia de los derechos civiles y la política en una área geográfica del norte de Inglaterra bajo el marco temático de la libertad. En la elaboración de esta empresa se implementó un marco de colaboración interdisciplinar según el concepto del boundary object (objeto frontera), a partir del cual los articulistas reflexionan sobre los roles plurales y evolutivos a través de las fronteras entre investigadores y creadores, entre lectores e historietistas y, en última instancia, entre estos, los docentes y el alumnado receptor final.

Si les interesa, que no nos cabe duda de que así será, pueden recabar más detalles aquí: 
COLLABORATIVE COMIC AS BOUNDARY OBJECT: THE CREATION, READING, AND USES OF FREEDOM CITY COMICS (original en inglés)
Tebeosfera. Tebeos para salvar la gran zanja.

jueves, 11 de abril de 2019

LA CURIOSIDAD MATÓ AL GATO PERO DIO LUGAR AL HISTORIETISTA (Y AL LECTOR)




En el recuerdo de muchos lectores infantiles de cómic suelen coincidir varios episodios prototípicos (nuestras propias magdalenas de Proust, por así decir) pero, sin duda, uno de los más habituales remite al intento de crear historietas por uno mismo llevado por la curiosidad, en una suerte de imitatio que quizá fue el germen de una carrera profesional en la edad adulta o simplemente quedó en lo anecdótico, a lo sumo en unas cuantas páginas emborronadas en una tarde cualquiera de verano. Pero el éxito o el fracaso de la empresa no es lo relevante en esta experiencia compartida por tantos: lo importante, en verdad, es que nos divertía hacerlo y que, al mismo tiempo, de manera inconsciente aprendíamos a reconocer los entresijos de la creación de este medio que nos fascina y, en definitiva, crecíamos también como lectores. 

Kiko da Silva da estructura de curso a esta pulsión gráfica mediante un artefacto delicioso que, a la manera tal vez de Scott McCloud, se sirve del propio medio como herramienta para explicar, con muchas dosis de humor y con una muy loable ausencia de prejuicios puristas, las pautas de la elaboración de historietas. Aparentemente dirigido a un público infantil y juvenil (de 0 a 99 años), Fiz: Curso de cómic se constituye, además, como un excelente modelo de divulgación para que, al menos, unas gotas de teoría básica puedan llegar a ser degustadas en el aula como pórtico de entrada a lo que, quién sabe, acaso sea el principio de una larga historia de amor con el medio.

Compruébenlo a partir de la sugestiva reseña de Emili Samper:
Tebeosfera. Docere et delectare con la historieta.

lunes, 8 de abril de 2019

ANIMACIÓN A LA LECTURA CON CÓMICS EN PRIMEROS CURSOS DE LA ESO





La motivación lectora, como muchos docentes pueden atestiguar, es un frente de batalla continuo y, además, complejo puesto que remite también a la reflexión crítica que debe derivar (leer no es pasar los ojos por encima de unas letras o de unas imágenes sin más; si no hay comprensión, no hay descodificación y, por tanto, el tiempo invertido es en balde). Lo cierto es que en España hace tiempo que existe un problema grave respecto a los índices de hábito lector y no parece que exista una verdadera voluntad de atajar el problema por parte de las instituciones, por lo que se requieren soluciones integradoras que vayan más allá del exabrupto y de la queja del “ya no se lee como antes”. En este tiempo de cambios que vivimos (¿aunque acaso no ha sido así siempre?), el concepto de lectura se ha diversificado y los estímulos que recibe el alumnado responden a códigos muy variados y, además, constantes dado el acceso ininterrumpido a la información por medio de las ya no tan nuevas tecnologías. Ante esto, sin duda, es de agradecer encontrarse con iniciativas que aboguen por remangarse y abordar la situación sin complejos y con metodologías productivas.

En el artículo sobre el que hoy ponemos el foco, nacido de la buena praxis pedagógica de Ignacio Chato (IES Jaranda) y Manuel Barrero (Asociación Cultural Tebeosfera), se atiende a esta casuística del fomento de la lectura, más concretamente desde la perspectiva real del nivel de educación secundaria en un IES. Y lo hacen mediante una propuesta de programa de animación a la lectura en que la historieta se constituye como eje central para potenciar las competencias didácticas. Los motivos razonados de elección del corpus de cómics y cómo se implementó la propuesta de manera exitosa entre el alumnado, dan fe de un trabajo meditado que, sin duda, ha de servir como modelo para futuras experiencias. Ojalá, pues, sea un paso más en el camino hacia una progresiva consolidación de la presencia del cómic en las guías de lectura de los centros educativos.

Sin más dilación, pasen y, por favor, lean, que solo se vive una vez:

Tebeosfera. Leer tal vez no nos convierta en mejores personas pero no hacerlo, al menos, nos impide ser completos.