lunes, 17 de junio de 2019

LA TRAVESÍA DEL CÓMIC

Con el artículo de hoy, concluye este largo (esperemos que no tortuoso) camino con el que hemos recorrido variadas sendas en cuanto a las posibilidades didácticas del cómic. Ciertamente, si atendemos a la integración protípica de un doble código artístico, textual e icónico, cabe concluir que la lectura de historietas permite entrelazar el placer lector y el goce estético, por lo que los docentes tienen ante sí una apasionante oportunidad para desarrollar un diálogo fértil con la literatura.

Siguiendo, precisamente, esta metáfora del viaje, Jerónimo Méndez Cabrera (Florida Universitària) nos propone un acercamiento al concepto de las geografías literarias a partir del añorado Jiro Taniguchi y su magna obra Aruku Hito (1992). Y lo hace, además, con admirable destreza al perfilar la narrativa gráfica del mangaka más europeo de todos como modelo de deriva poética que posibilita la construcción de un no-relato que, a su vez, abre las puertas a un enfoque interdisciplinar: en su deambular, Taniguchi subjetiviza el espacio de manera que, desde cierto prisma del pacto ficcional, el docente puede establecer vínculos con respecto al planteamiento experiencial de la ciudad.

Pasen y circulen sin prisas:  
Tebeosfera. Caminante, no hay camino, se hace camino al leer cómics.